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La falsificación del Timbre de Recibos y Cuentas
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de septiembre de 2016 sobre la falsificación del timbre de 25 céntimos de peso para Recibos y Cuentas utilizado en Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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En la última década, son numerosas las falsificaciones de época detectadas en los Timbres del Estado, usados en Cuba. Además de las tasas para el servicio de CORREO y DERECHO JUDICIAL, ya conocidas. Han ido apareciendo otros timbres falsos para sufragar otras tasas.

Los timbres de RECIBOS Y CUENTAS, fueron objeto de atención por parte de los falsificadores y se falsificaron varias emisiones. El que fuese así, entraba en el modus operandi, máximo beneficio con el mínimo riesgo. Una peseta veinticinco céntimos o veinticinco céntimos de peso a partir de la emisión de 1882, era una cantidad nada desdeñable para la época. Además, los timbres de RECIBOS Y CUENTAS no comportaban tanto riesgo de ser detectados por las autoridades, como por ejemplo los de correo. Los timbres de correo podía detectarlos algún empleado, durante el proceso de clasificación, distribución o entrega. En cambio los de RECIBOS Y CUENTAS, no trascendían más allá del archivo en que se guardaba el documento en que iba adherido. En general son imitaciones muy bien ejecutadas las que consiguieron los falsificadores, de ahí que hayan pasado inadvertidas. Especialmente las impresas en litografía, las cuales rayan la perfección, tanto desde el punto de vista del diseño como del acabado final de impresión. No se puede decir lo mismo de la única que me es conocida impresa en tipografía, la cual adolece de un pésimo acabado en la consecución del grabado (clisé), lo que le confiere un aspecto tosco.

A continuación trataremos la falsificación impresa en tipografía. En concreto, el sello de 25 céntimos de peso, emitido en 1884. Dicha falsificación no ha sido referenciada en artículo o publicación alguna (que a mí me conste). Aunque hay la evidencia de que era conocida por el experto Enrique Soro Bergua (1934-2010). Dicha evidencia se basa, en la inclusión de un espécimen marguillado por él y que formaba parte de una colección de falsos de época, vendida en pública subasta hace unos años.

Comparando la imagen del sello genuino (imagen 1) y la del falso (imagen 2) las diferencias son evidentes. El color del sello permitía disimular el pésimo acabado. El sello genuino fue impreso en tipografía en la FNS y los pliegos eran de cien ejemplares. Diseño idéntico al de 1882, la única diferencia entre ambos consistía en el color, el de 1882 estaba impreso en tinta marrón y rosa en 1884.

El sello falso es un prototipo original y fue impreso en tipografía. Se ignora todo lo referente al pliego, tamaño del mismo, número de sellos que lo conformaban, etc.

Las diferencias con respecto al genuino son:

1) Menor tamaño.

2) Papel de tono ligeramente tostado.

3) Tinta de color rosa de tono rojizo.

4) Impresión tosca, ausencia de numerosos trazos y falta de definición (ver detalles). Se conoce en estado nuevo, usado fiscalmente y adherido a documento.

Rueda de carreta 33 Logroño, retocada
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de enero de 2013 sobre la “rueda de carreta” de Logroño

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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Hace cinco años se mostró e hizo pública, la existencia de un modelo desconocido hasta entonces de «rueda de carreta» (RC) 33 Logroño. Quién la dio a conocer fue un conocido comerciante filatélico sevillano, al insertar una imagen de la misma en el hilo «RUEDAS DE CARRETA» del Foro Ágora de Filatelia. Conocer su existencia fue una sorpresa para todos aquellos interesados en la marcofilia española y un acicate para los que coleccionamos NUMERALES.

Costaba creer que no se tuviese ninguna referencia sobre ella en la literatura existente. Transcurrido el tiempo se entiende el porqué; sencillamente, no es un matasellos frecuente y además suele hallarse muy mal estampado, lo que dificulta su detección.

Demostrada su existencia queda la cuestión de cómo denominar y catalogar este nuevo modelo de carreta. Inicialmente se le atribuyó la condición y denominó «rueda de carreta modificada» lo cual evidentemente no se corresponde con la realidad, si nos atenemos a lo que siempre se ha venido considerando rueda de carreta modificada. Las modificadas fueron cuños con diseños originales y en ocasiones complejos (sería el caso de la 41), confeccionados por iniciativa de cada administración, de ahí su disparidad, que poco o nada tenían que ver con los que se distribuyeron a las administraciones en 1858. Lo único que comparten en común, es el número asignado a la administración que pertenecían.

La carreta en cuestión, es un híbrido desde la perspectiva de composición tipográfica, por esta razón confunde al coleccionista con su diseño. En ella coexisten zonas desgastadas, abolladas y rotas, con otras de perfiles definidos. Todo ello solo puede significar una cosa, estamos ante una rueda de carreta modelo de 1858 retocada.

Seguidamente comprobaremos porqué es una carreta retocada.

 

Material de comprobación

La primera RC detectada fue en sello suelto y estaba incompleta.

La segunda en bloque de cuatro con estampación aceptable y perímetro completo. Dicho bloque podía haber formado parte de otro mayor que se ha conocido recientemente.

Avala dicha hipótesis la coincidencia de que Imagen 1 e Imagen 2 todas las RC de ambos bloques, tienen un giro de unos 100 grados aproximadamente, en sentido contrario a las agujas del reloj. Además, también comparten coincidencias en el trepado (dentado). En el vertical el espacio entre el segundo y tercer agujero es menor. Eso significa que se perforaron con la misma sección del peine.

Observando todas las estampaciones de la carreta se llega a una conclusión: Exceptuando la cifra central que tiene los contornos muy definidos, aunque en ocasiones débiles, el resto muestra un desgaste y deterioro propio de muchos años de uso, sería el caso del engrosamiento desmesurado de los cuatro radios entre las dos circunferencias, la exterior está deformada a consecuencia de golpes u otros percances y el espacio que deberían ocupar las cifras pequeñas carece de contorno y es un borrón.

El motivo de toda la operación de retoque habría que buscarlo en el deterioro general sufrido por el cuño a lo lago de los años. La opción de limpiarlo con ácido, disolvente o incluso quemarlo para desprender y limpiar la tinta seca incrustada, debieron descartarla. Al considerar que no resolvía el problema de fondo y este no era otro que el conseguir un cuño con el número de la administración 33 visible.

La solución que se optó parece ser la más rápida y económica, consistía en perforar el espacio central y dejándolo hueco (circunferencia en rojo), para introducir y ajustar cifras tipográficas de plomo o cobre (Imagen 3) de 28 puntosde tipo de letra romana.

Dicha operación se llevó a cabo sin tener en cuenta cuestiones técnicas, ni de estilo gráfico como se puede comprobar con detalle en la imagen 4.

Es evidente que introdujeron y colocaron cifras de idéntico cuerpo, pero de diferente grosor al pertenecer a diferente familia de letra tipográfica, conservaron eso sí, el estilo de los guarismos.

Hay una duda que se podría resolver si aparece en el futuro nuevo material de comparación y es lo concerniente a las veces que se cambiaron las cifras de posición.

Si observamos las imágenes 1 y 2, comprobaremos que la deformación de la circunferencia exterior cambia de posición con respecto a las cifras.

Naturalmente con unas muestras tan exiguas no se puede asegurar nada, aunque no deja de ser un indicio de lo que pudo suceder.

El caso que estamos tratando de la carreta 33 no fue el único, con la 20 de Bilbao se dio algo similar durante la emisión de 1862, tal y como expongo en la publicación «MATASELLOS NUMERALES» pág. 60 y 72 «En la Administración de Logroño, se llevó a cabo un retoque en el cuño de la RC al igual que había sucedido en Bilbao durante la emisión de 1862, dicho retoque consistió en sustituir la cifra central por otra, de diferente familia tipográfica.»

Fernando Cabello Borras

___________________________________________________

1 imp. 12 puntos =1 Cícero = 0,376 mm.
Nota: Las imágenes del presente artículo pertenecen el hilo «RUEDAS DE CARRETA» del Foro Ágora de Filatelia y al autor.

 

 

Granada: Demarcación postal número 5
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de mayo de 2006 sobre los distintos tipos de parrilla con cifra de Granada.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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Parrilla5-Eco2

La circular del 7 de octubre de 1858, regula la inutilización de los sellos de franqueo para la correspondencia, con un matasellos en el que aparece un número. Dicho matasellos fue de uso obligatorio en las Administraciones principales y estafetas de cambio y en las agregadas de primera clase. Por orden jerárquico, se asignó un número a cada una de las 63 Administraciones indicadas. A Madrid le correspondió el 1 y a San Roque el 63. Este matasellos aludido en la circular se conoce entre los coleccionistas como “rueda de carreta” por su parecido a una rueda de carro o de carreta.

A la Administración de Granada le correspondía el número 5 en el orden jerárquico. Todos los matasellos que se usaron en dicha Administración desde 1858 a 1874 ostentaron la cifra 5. En tan dilatado espacio de tiempo, fueron varios los diseños adoptados: A saber, la “rueda de carreta” (RC) la “parrilla numerada” (PN) y la “araña 5” (A5). De estos matasellos mencionados hay uno que, por su peculiaridad y su evolución a través del tiempo en que estuvo en uso merece ser estudiado por los coleccionistas especializados en el tema. Me refiero a la parrilla numerada 5.

No hay constancia de circular ni disposición oficial alguna que regulase el uso de le parrilla numerada (mientras que sí la hay con su antecesora la RC). Tal circunstancia hace difícil el saber qué día exacto se empezó a utilizar. Se conoce inutilizando los sellos de la correspondencia desde finales de diciembre de 1864, concretamente tenemos para ilustrar tal afirmación una envuelta fechada el 30 de diciembre. Aun siendo una estampación muy deficiente, no ofrece dudas su origen. Esta PN (tipo I) se usó ininterrumpidamente hasta la emisión de 1869 sin que se haya detectado modificación ni cambio alguno en su forma. A principios de 1870 aparece una PN distinta (tipo II) de aspecto parecido a la de 1864 pero con notables diferencias en lo que concierne al diseño. Por ejemplo: las barras son más gruesas y el espacio entre las mismas es menor. La cifra 5, aun siendo del mismo tamaño es más gruesa y de diferente diseño, ya que pertenece a otra familia de letra tipográfica.

En 1871 aparece una PN muda (tipo III) cuyo tamaño es el mismo que el de la de 1870 (tipo II) en la cual se sustituye la cifra 5 por una pieza circular. Cabe suponer que el deterioro, pérdida o extravío de la cifra, obligó a semejante remiendo. No era nada nuevo e inusual. La Administración de Zaragoza, y posteriormente la de Madrid, optaron por idéntica solución.

Ramón Mª Cortes de Haro en su trabajo PARRILLA NUMERADA, da como última fecha conocida de la PN 5 el 19 de septiembre de 1871. El sello que franquea la referida envuelta como última fecha conocida esta anulado con la PN (tipo IV) totalmente diferente a las arriba mencionadas. La caracteristica más significativa de la misma es que “un aro rodea la cifra” (caso único que se da entre las PN) esta, a su vez, presenta un diseño totalmente distinto al pertenecer la cifra a otra familia de letra tipográfica que las anteriores.

La PN tipo IV se conoce inutilizando un sello de 50 céntimos de la emisión de 1874.

Un uso tan tardío abre nuevas incógnitas, más si tenemos en cuenta que en 1872, ya se empezó a utilizar el matasellos “araña 5″, de modo ininterrumpido hasta la emisión de 1873. ¿Estamos ante un uso accidental o nos encontramos ante un caso similar al de la Administración de Sevilla, donde se utilizó la PN 7 en época muy tardía para la Correspondencia Certificada?

Es de esperar que la publicación de este articulo sirva para que salgan a la luz nuevos datos en lo concerniente a fechas de utilización de los distintos tipos de la PN 5, con lo cual ya se podrá dar por concluido el estudio de las mismas.

Mi agradecimiento por su ayuda y colaboración a:

Antonio Leira Noche

Manuel Benavente Burián

Ramón Mª Cortés de Haro

El sello de Giro y su falsificación
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismatico en el mes de octubre de 2015 sobre la falsificación del sello de Giro.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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Durante la celebración del 1er Fórum de Filatelia Fiscal, celebrado en Madrid los días 4-7 de Septiembre 2014, y coincidiendo con la I Expo Filatélica Bogotano-Madrileña, se impartió una conferencia, sobre el valor 1 REAL de la primera emisión de timbres de GIRO (1862-66).

En dicha conferencia se dio a conocer una falsificación inédita, o por lo menos que no ha sido referenciada por nadie.

El valor 1 REAL (Fig. 1) fue el que tuvo un mayor consumo, a consecuencia de ello, es en el que se dan más diferencias en el papel utilizado y en el color de la tinta.

De la primera emisión de GIRO se conoce y está catalogada (Catálogo de Fiscales de Luis Alemany.) una falsificación del valor 1 REAL. Falsificación impresa en tipografía, que se caracteriza por su impresión burda y por tener inclinada la leyenda GIRO.

Hace aproximadamente un año, detecté un falso de época (Fig. 3) del cual desconocía su existencia, al no venir referenciado en ninguna publicación y no haberlo dado a conocer nadie.

Se trata de una falsificación muy bien ejecutada, que se debió distribuir en la Ciudad Condal si nos atenemos al sello comercial que ostenta.

Su diseño y lo bien impreso que está (Litografía), hace que pase inadvertida su falsedad al ojo profano. Aunque una vez se saben las diferencias con el legítimo es muy fácil identificarlo. Para ello observaremos: El diseño de la cruz en la corona y el león son diferentes, también el de la granada y la “S” de HASTA.

Analizando ambos diseños el tipográfico distribuido en Madrid y el litográfico en Barcelona, hay indicios de que se pudieron falsificar otros valores. Todo un acicate para seguir investigando.

 

 

El empleo de los sellos de DERECHO JUDICIAL
junio 10, 2016
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de diciembre de 2012 sobre los usos de los sellos de Derecho Judicial en Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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Los sellos de DERECHO JUDICIAL, circularon en Cuba por Real Disposición el 12 de enero de 1856. Se concibieron para facilitar y clarificar los trámites administrativos. Originalmente se usaron para sufragar los gastos adeudados a los Alcaldes Mayores (1), Secretarías de Audiencia y a la Real Hacienda, etc. por trámites judiciales, ventas, litigios, últimas voluntades, etc. Suelen ir adheridos a pliegos de papel sellado u otros documentos oficiales y excepcionalmente en documentos privados. Con anterioridad a su creación, los gastos generados se ingresaban en metálico directamente a las diferentes instituciones interesadas en la gestión.

Expuesto todo lo anterior como preámbulo, es necesario aclarar ciertos aspectos: Uno de ellos sería, que muchos de los documentos que se han conservado a día de hoy y que llevan adheridos sellos judiciales y de correos, formaban parte de los pliegos colocados al final, los últimos, en los legajos de procesos, litigios, demandas etc. En esencia eran pliegos de control contable, para dar fe de notificaciones, anotaciones diversas y gastos de todos los implicados en el pleito. Según se iba desarrollando este, se podía incorporar de nuevo con anotaciones, trámites, pagos, etc. Otro aspecto a tener en cuenta es: al tratarse de procesos judiciales muy dispares, los costos solían variar y como consecuencia de ello, el número de sellos que se adherían y su cuantía no correspondía a ninguna tarifa (2) fija. También era indiferente que valores se utilizaran, siempre y cuando el montante de los mismos coincidiera con la cantidad a devengar. Lo cual permitía infinitas combinaciones con sellos de distintos valores y colores.

Seguidamente examinaremos algunos documentos en que van adheridos sellos de DERECHO JUDICIAL.

 

1er. Documento (Imagen 1)

Impreso de citación

Impreso con sello en seco del «JUZGADO DE PAZ DE 1a ELECCION DE LA HABANA».

Fechado en Habana el 22 de enero de 1858.

El documento lleva adheridos seis sellos del valor 2 Rs. Anulados con la nota manuscrita -Dros. del alguacil pagados por el actor y rúbrica-.

Por los impresos de citación observados, se deduce que la primera citación tenía un coste de doce reales y la segunda de cuatro, en esta última se le comunicaba al interesado, que de no comparecer tendría que hacer frente a una «multa de cinco pesos» (cuarenta reales).

En este caso sí se podría considerar dichas cuantías como una tarifa.

 

2°. Documento (Imagen 2)

Pliego en blanco adaptado para su uso como Papel Sellado

Pliego fechado en Camarioca el 22 de mayo de 1862, al que se le adhirió un sello de DERECHO JUDICIAL de 2 Rs. en su cabecera, para su uso como Papel Sellado de -SELLO 3°- As. 1862 Y 63 – 2 Rs.-

Usar sellos judiciales para tales menesteres no era lo habitual.

 

3er. Documento (Imagen 3)

Regulación estado de cuentas

Pliego de Papel Sellado -SELLO 3° As. 1862 y 1863.2 Rs.. Fechado en Cienfuegos el 31 de enero de 1863.

El documento demuestra que las costas en ocasiones podían ser aleatorias, ese fue el motivo para que se llevase a cabo una nueva regulación con un descuento del 10%, con respecto a la anterior.

En el segundo renglón se especifica «A la Ra. Ha. por dros. de la Aa. Mr.___42.» Cuarenta y dos reales eran los derechos que debían abonarse a la alcaldía mayor, lo cual se hizo con ocho sellos judiciales de CINCO reales y uno de DOS.

En el quinto renglón se puede leer «A la Rl. Renta de Correos___4.» Cuatro reales que se abonaron con ocho sellos de correos de medio real de la primera emisión Antillana.

El resto de los conceptos y su cuantía que se detallan en el documento, no aportan nada a nivel filatélico. Poca o ninguna trascendencia puede tener que se abonaran noventa y ocho reales «Al amo. Don Luis M. Arredondo» o «Al mismo por papel__16.».

En cambio si se puede añadir algo más relacionado con los sellos adheridos al documento:

Los sellos de CINCO reales judiciales pertenecen a un pliego de las tiradas efectuadas a partir de 1857 o 1858, ya que en las primeras tiradas, el texto de la cabecera y pie de pliego era en tipo de imprenta versalita (3). Los sellos de 1/2 real de correos pertenecen al tercer molde y corresponden a las posiciones 16 y 17 III, IV, V y VI. En las posiciones17 III y 17 VI estaban ubicados los nuevos clisés (los que les falta una perla).

Los tres documentos mostrados, son solo una ínfima muestra del material que se puede reunir de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL 1856-1864.

Existen catálogos que han ido actualizando el Forbin de 1915 que la incluía. De los seis valores de que consta la emisión; 1/2, 1, 2, 5, 10 y 100 reales se catalogan 79 variedades de color y papel. Dicho número se puede ver incrementado si se le añaden los defectos de clisé, que los hay, y apenas se mencionan.

Capítulo aparte es la existencia en esta emisión de numerosos falsos de época. Falsificaciones en detrimento de la Hacienda Pública y localizadas todas ellas en la ciudad de La Habana. No hay constancia de que las autoridades denunciaran el fraude, aunque hay indicios razonables de que sospechaban o intuían la presencia de falsarios.

——————————————– NOTAS ———————————————-

(1) En las antiguas provincias de ultramar, juez de primera instancia, que, además de las atribuciones propias de este cargo, ejercía otras atribuciones gubernativas, administrativas y económicas.

(2) Un inconveniente al que tendrá que hacer frente el coleccionista de las emisiones de DERECHO JUDICIAL, será la evaluación del jurado en exposiciones internacionales. Me explico, dichos jurados están habituados a contemplar las tarifas en los documentos de las colecciones de fiscales (como debe ser), igualmente revisan que el material expuesto no proceda del mismo archivo (correcto). Pero en estas emisiones de tarifas reglamentadas en los documentos, no se dan. Y en muchos de los documentos aparece como tasador de costas, el omnipresente Antonio Cañas, confirmado en su oficio por la reina en 1850, al cual se le puede seguir el rastro hasta 1870, fecha en que se dejan de usar los sellos de DERECHO JUDICIAL en Cuba, por el enorme fraude que representó para la Hacienda Pública su falsificación.

(3) 1. f. Impr. Mayúscula igual en tamaño a la minúscula de la misma clase.

¡Pruebas, ensayos, proyectos…!
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de abril de 2012 sobre los cambios en los clisés para la emisión de derecho judicial de Cuba de 1856 y una supuesta prueba de ellos.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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En el vocablo filatélico hay un glosario para definir los elementos que intervienen en el proceso de pre impresión de una emisión de timbres. La secuencia suele ser idéntica que la llevada a cabo en cualquier obra impresa, a saber:

Primero.- Proyectar la idea de lo que se desea imprimir. Para ello se puede partir de diseños ya conocidos y experimentados, o se puede optar por uno nuevo que aporte innovaciones en el diseño gráfico.

Segundo.- Confección del objeto para poder imprimir la imagen. En el caso de un sello impreso en tipografía sería grabar el punzón o cuño-matriz, a partir del cual se confeccionan los clisés necesarios para montar el molde o plancha.

Tercero.- Ensayos, bajo este epígrafe podemos englobar todo impreso procedente de las operaciones llevadas a cabo en la pre-impresión: Puesta a punto del molde o plancha, escoger papel y tinta apropiados, comprobar que la prensa o máquina tipográfica imprime correctamente, tintaje, presión, etc.

Conocer las distintas fases y como se realizan, es de capital importancia si se quiere acometer con éxito el estudio de una emisión. También lo es investigar y analizar en profundidad todo el material impreso y disponible de la emisión, máxime cuando este no lo ha sido con anterioridad y no hay fuentes de consulta. Este sería el caso de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL 1856-64.

De dicha emisión sabemos poco, prácticamente nada. Se sabe que los seis valores de que consta la emisión los hay en diferentes colores, fueron impresos en la FNS (Fábrica Nacional del Sello) de Madrid, y que su empleo se circunscribió a los territorios de ultramar, en Cuba circularon por Real Disposición el 12 de enero de 1856. No se conocen pruebas del cuño-matriz, ni material de pre-impresión del modelo adoptado (Fig. 3), aunque observando el diseño nos puede resultar familiar. Efectivamente, el diseño tiene su origen en el clisé que se utilizó para la emisión del Servicio Oficial de 1854 (Fig. 1), y posteriormente la de CORREOS de 1 de noviembre del mismo año (Fig. 2).

Observando las imágenes podremos seguir la evolución del diseño y los cambios que se llevaron a cabo en los clisés:

En la emisión de Servicio Oficial (Fig. 1) se efectuaron cambios en el cartucho inferior, adaptándolo a diferentes pesos. En la de CORREOS (Fig. 2) los cambios también se dieron en el cartucho inferior y solo en el 2 cuartos se hizo en el superior. En todos los valores se añadieron cuatro adornos u orlas alrededor del escudo.

En la de DERECHO JUDICIAL (Fig. 3) se llevaron a cabo cambios más profundos: En los cartuchos superior e inferior y en el centro. En este último permanecieron intactos, los adornos, el timbre, soporte y condecoración, sustituyendo el escudo real por una alegoría de la justicia, representada por balanza y espada.

Es incuestionable que todo partió del clisé-matriz utilizado en la emisión del Servicio Oficial de 1854 y de sucesivas copias y modificaciones del mismo, manteniendo a través de las tres emisiones en que se utilizó determinadas características. Una de ellas sería una pequeña muesca en el filete (línea) superior del cartucho del valor. Característica que podemos apreciar en las imágenes laterales y señalada con una flecha.

Expuesto todo lo anterior, examinemos la siguiente pieza (Fig. 4): Se trata de una cartulina de tamaño 32,5x25mm, en la cual la imagen está impresa con un clisé tipográfico, que tiene características en común con el que se utilizó en el tiraje de la emisión de DERECHO JUDICIAL de 1856.

Observándola superficialmente, algunos pueden creer erróneamente que se trata de una prueba de pre impresión de la emisión. Condición que no se corresponde con la realidad, atendiendo a la evolución del clisé(s). A este se le añadieron adornos, se adaptaron los cartuchos superior e inferior según las necesidades de cada emi-ión, y en la última se modificó el escudo, pero en ningún caso durante toda su evolución de 1854 a 1856 sufrió mutilaciones.

¡Entonces…! ¿Qué es realmente la impresión de la cartulina?

Para comprender el arcano hay que estudiar los pliegos impresos de DERECHO JUDICIAL entre 1860-64, cuando los clisés de los moldes que estaban en uso ya mostraban signos de desgaste. El clisé utilizado para imprimir la cartulina muestra dichos signos, e incluye la rotura del soporte del escudo a la derecha, característica que se dio en todos los valores durante la emisión (Fig. 5).

De los seis valores de la emisión sólo se conocen tres con el clisé mutilado: MEDIO RL. FTE., CINCO Rs. FTES. y CIEN RS. FTES. Aunque a todos ellos se les eliminó idénticas zonas, el resultado fue distinto en cada valor, lo cual demuestra que se manipularon clisés individuales ya usados en el tiraje de la emisión. Además, viendo las imágenes aumentadas se percata uno del mediocre resultado conseguido. Cuesta creer que entre el instrumental de los grabadores de la FNS, no dispusieran de un rascador o desbarbador para conseguir un mejor acabado. Dicho todo lo anterior queda demostrado que no es una prueba, ni tampoco ningún estadio intermedio del clisé(s) usado para la emisión de DERECHO JUDICIAL, ya que todas las características que se dan en el clisé-matriz, se reproducen en los utilizados para imprimir las pruebas y en definitiva los de la emisión.

También queda demostrado que las cartulinas se imprimieron con clisés auténticos ya gastados y que habían servido para imprimir los pliegos de la emisión.

Dilucidar aspectos como ¿El propósito de las mutilaciones y su intencionalidad? Es algo imposible de saber y demostrar. También lo es averiguar ¿Dónde y cuándo se llevaron a cabo? Sin embargo, siempre ha planeado la duda del destino final de algunos clisés de la FNS de emisiones desmonetizadas y que ya estaban en desuso. Dicha duda propició que considerase desde el primer momento como algo ajeno a la emisión de DERECHO JUDICIAL las cartulinas impresas.

La evolución del diseño y de los clisés desde su inicio es incuestionable y no ofrece dudas. Pretender atribuirle a las cartulinas impresas el calificativo de pruebas, ensayos, etc. de la emisión de DERECHO JUDICIAL carece de todo fundamento y sentido.

En este caso como en otros que se dan en nuestra filatelia, cada cual debe sacar sus propias conclusiones.

Un nuevo falso en la emisión de 1867
DerechoJud-falso1867-Eco0

Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de diciembre de 2009 sobre un nuevo tipo de falso postal en la emisión de 1867 de derecho judicial de Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

DerechoJud-falso1867-Eco

Suele ser normal que en los trabajos de investigación se dé alguna laguna, más aún si cabe, cuando el tema no ha sido tratado por nadie con anterioridad y del cual se ignora casi todo. La aparición de nuevos datos o material inédito, hace conveniente y necesario una recapitulación de todo lo publicado hasta el momento. Comprobar si el nuevo dato se ajusta cronológicamente y armoniza en el contesto general, es importante. De ser este el caso, ello significa que la metodología de la investigación ha sido correcta y la estructura es sólida y no presenta fisuras.

Todo lo anterior guarda relación con el hecho de que con posterioridad a la publicación de “Las emisiones de sellos de Derecho Judicial usados en Cuba, 1864-1870″ se ha detectado un nuevo tipo de falso de época en la emisión de 1867, en los valores del 2,50 y 25 escudos. El descubrimiento de este nuevo falso, permite afianzar más la teoría del autor(es) de que las autoridades conocían el fraude y sabían que detalles del diseño, delataban los sellos falsos. Desde un principio toda la investigación se basó en dicho supuesto; que las autoridades sabían en mayor o menor medida el fraude que se llevaba a cabo y a su vez los defraudadores eran conocedores de que sus actividades no pasaban desapercibidas.

Con los nuevos datos podremos ver cómo se desarrolló la secuencia de las sucesivas falsificaciones en el transcurso de 1867.

Como ya sabemos, en 1867 los falsificadores aprovecharon el mismo diseño que habían utilizado en 1866, de él eliminaron únicamente la última cifra “6″ de “1866″, sustituyéndola por un “7″ para adecuar la cifra del año a la vigencia de la emisión. Los resultados de dicho retoque fueron muy mediocres, la cifra “7″ incorporada en cada sello no guardaba ningún parecido con la de los genuinos, además, al retocar directamente cada cifra éstas acabaron siendo todas ellas diferentes. En cuanto a la calidad de impresión se refiere, fue también muy deficiente, todo el conjunto del sello falso denota falta de definición en los detalles y de aspecto general empastado. Ello facilitó, seguramente, que los responsables de verificar la legitimidad de los sellos los detectaran a simple vista como falsos, evitando con ello que se siguiesen vendiendo y distribuyendo. Esos hechos obligaron necesariamente a los falsificadores a mejorar el acabado final de sus especimenes, lo que explicaría que en agosto ya se conozcan documentos con sellos falsos confeccionados con una 2ª piedra litográfica, el tipo II.

En esta 2ª piedra se siguió utilizando igualmente el mismo diseño de 1866, aunque confeccionada con nuevos prototipos sacados directamente del diseño matriz, evitando así los fallos de transferencia, esos se dieron pero no afectaron la claridad general de la imagen. Tenemos por tanto unos sellos falsos, los del tipo II con un aceptable acabado, pero que no dejaban de tener un diseño que ya conocían los responsables de inspeccionar los sellos de los documentos “VISITA GENERAL DE EFECTOS TIMBRADOS” y los podían detectar como fraudulentos.

El error de trasferido que se produjo en el tipo II, en lo que concierne al palo central de la “E” de CENT. en uno de cada dos sellos, podía pasar inadvertido, pero el diseño del nervio de la hoja y el acabado del asiento eran demasiado evidentes para que pudieran seguir usándose los sellos falsos con este diseño.

En el mes de octubre se constata la aparición de falsos confeccionados con una 3ª piedra litográfica, el tipo III, sin que ello suponga que se imprimieran entonces. En esta ocasión se realizó un nuevo prototipo, en el que se subsanaron los errores del nervio de la hoja y el acabado del asiento. El tamaño del sello también varió, siendo en este caso de 18 X 22mm.

Durante los últimos meses de 1867, este nuevo diseño consiguió pasar inadvertido y superar los controles que ejercían las autoridades, ya que el mismo sirvió para confeccionar los falsos del año siguiente 1868. Para ello los falsificadores siguieron con su sistema habitual, que consistía en cambiar las cifras del año de emisión, y en este caso también retocaron el cartucho del valor ya que, como se puede observar, éste no está bien centrado horizontalmente.

Curiosamente, el diseño del que estamos tratando tiene un error que lo delata a simple vista y que se siguió dando en la emisión de 1868 sin que se subsanara ¡Le falta el punto tras JUDICIAL! El hallazgo de este nuevo falso nos permite intuir cómo reaccionaban y actuaban los implicados en el fraude. Ante cualquier obstáculo que impidiese seguir distribuyendo y vendiendo sus copias fraudulentas, no tenían inconveniente en retocar el diseño o hacer uno nuevo si convenía, eran conocedores, asimismo, de que parte del diseño los había delatado. Este nuevo falso usado a finales de año, es buena prueba de ello.

 

Carterias y lineales de Pobla de Segur
abril 10, 2016
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Félix López publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de marzo de 2015 sobre las marcas de carteria y lineales de la población de Pobla de Segur (Lérida)

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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Esta población se sitúa en la comarca del Pallars Jussá, en la confluencia de los ríos Noguera Pallaresa y Flamicell y a la entrada del Embalse de San Antonio, en la provincia de Lérida. Contaba una población a principios del siglo XX de 1500 habitantes, en la actualidad son unos 3200 habitantes.

Cuenta en su término los poblados de Montsor, San Juan de Villafrescal y Puigmanyons agregados a mitad de siglo XIX, asi como el despoblado de Gramuntell.

La correspondencia era enviada y recibida a través de la administración secundaria de Tremp, siendo de la misma manera Pobla de Segur población de obligado paso tanto como a las poblaciones de la ribera del Flamicell y Vall Fosca, como a las del valle de Gerri hasta Sort.

Con la implantación de carterías homogéneas en la zona Pobla de Segur, tuvo marca de cartería Oficial tipo I de Diciembre de 1883. Sabariegos cita la marca de cartería estampada sobre sellos de Alfonso XII, en color negro.

Lo cierto es que por mi parte, aporto dicha marca sobre documento del año 1888 y sobre sellos de Alfonso XIII tipo pelón que fue emitido el 13 de Octubre de 1889.

Ahora bien también constatar que la estampación de dicha marca podemos encontrarla en color negro y azul.

Con la llegada e inauguración del denominado tren de Pobla en el año 1951, en su estación de final de línea, nos encontramos con algunos lineales de ferrocarril, bastante escasos pero siempre sobre documentación de la Compañía o en resguardos.

La primera es Pobla de Segur-5077, datada en Noviembre de 1951 y la segunda encerrada en cartucho rectangular de Octubre de 1958.

 

 

Gualba. Carterias y lineales
marzo 11, 2016
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Félix López publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de enero de 2015 sobre las marcas de carteria y lineales de la población de Gualba (Barcelona)

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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GuaIba, se divide en dos núcleos urbanos, Gualba de Baix, en la carretera o Camino Real de San Celoni a Hostalrich y Gualba de Dalt, a unos 5 km de distancia, o núcleo importante de la población.

Se sitúa en la comarca del Vallés Oriental, con una población de 622 habitantes en el año 1900 y unos 1100 en la actualidad. Tiene una estación de ferrocarril pero lejos de ambos núcleos urbanos, en el limite con Riells (provincia Gerona) y La Batlloria, perteneciente a San Celoni (Barcelona).

Incluye además en su término los núcleos habitados de La Barceloneta, Can Plana, L’ Estació, Royal Park y los antes mencionados Gualba de Baix y Gualba de Dalt.

En el siglo Xl se la llamaba AQUA ALBA. Su iglesia románica de San Lorenzo data de estas fechas, con ampliaciones góticas del siglo XV.

El correo lo recibía por la administración secundaria de Granollers, a través de la conducción de San Celoni a Hostalrich.

No es citado por Sabariegos la marca de cartería Oficial tipo I, aunque si esta referenciada la cartería Oficial tipo II, sobre sellos de Alfonso XIII tipo pelón y cadete. Su estampación es en color negro y violeta.

Sobre sellos del cadete aparecen los primeros fechadores de la población, es el circular de puente, datados en 1905.

A pesar de este hecho se conocen unas marcas lineales, que podrían ser de ferrocarril o bien alguna marca supletoria de correos o cartería con estampación en negro. Se saben sobre la emisión de Alfonso XIII medallón y vaquer.

Además de estas marcas de cartería privada o lineal de ferrocarril, nos consta la existencia de algunos lineales de ferrocarril, que se usan en la Estación, sobre resguardos de envío de mercancías o en documentos del propio servicio. Datos a continuación, los modelos de 1876, 1902, 1917 y 1930.

 

Gallecs, espacio rural
abril 17, 2015
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Félix López publicó en la revista “El Eco Filatélico y Numismático” (diciembre 2014) sobre la marca de cartería utilizada en Gallecs (Barcelona).

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