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La falsificación del Timbre de Recibos y Cuentas
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de septiembre de 2016 sobre la falsificación del timbre de 25 céntimos de peso para Recibos y Cuentas utilizado en Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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En la última década, son numerosas las falsificaciones de época detectadas en los Timbres del Estado, usados en Cuba. Además de las tasas para el servicio de CORREO y DERECHO JUDICIAL, ya conocidas. Han ido apareciendo otros timbres falsos para sufragar otras tasas.

Los timbres de RECIBOS Y CUENTAS, fueron objeto de atención por parte de los falsificadores y se falsificaron varias emisiones. El que fuese así, entraba en el modus operandi, máximo beneficio con el mínimo riesgo. Una peseta veinticinco céntimos o veinticinco céntimos de peso a partir de la emisión de 1882, era una cantidad nada desdeñable para la época. Además, los timbres de RECIBOS Y CUENTAS no comportaban tanto riesgo de ser detectados por las autoridades, como por ejemplo los de correo. Los timbres de correo podía detectarlos algún empleado, durante el proceso de clasificación, distribución o entrega. En cambio los de RECIBOS Y CUENTAS, no trascendían más allá del archivo en que se guardaba el documento en que iba adherido. En general son imitaciones muy bien ejecutadas las que consiguieron los falsificadores, de ahí que hayan pasado inadvertidas. Especialmente las impresas en litografía, las cuales rayan la perfección, tanto desde el punto de vista del diseño como del acabado final de impresión. No se puede decir lo mismo de la única que me es conocida impresa en tipografía, la cual adolece de un pésimo acabado en la consecución del grabado (clisé), lo que le confiere un aspecto tosco.

A continuación trataremos la falsificación impresa en tipografía. En concreto, el sello de 25 céntimos de peso, emitido en 1884. Dicha falsificación no ha sido referenciada en artículo o publicación alguna (que a mí me conste). Aunque hay la evidencia de que era conocida por el experto Enrique Soro Bergua (1934-2010). Dicha evidencia se basa, en la inclusión de un espécimen marguillado por él y que formaba parte de una colección de falsos de época, vendida en pública subasta hace unos años.

Comparando la imagen del sello genuino (imagen 1) y la del falso (imagen 2) las diferencias son evidentes. El color del sello permitía disimular el pésimo acabado. El sello genuino fue impreso en tipografía en la FNS y los pliegos eran de cien ejemplares. Diseño idéntico al de 1882, la única diferencia entre ambos consistía en el color, el de 1882 estaba impreso en tinta marrón y rosa en 1884.

El sello falso es un prototipo original y fue impreso en tipografía. Se ignora todo lo referente al pliego, tamaño del mismo, número de sellos que lo conformaban, etc.

Las diferencias con respecto al genuino son:

1) Menor tamaño.

2) Papel de tono ligeramente tostado.

3) Tinta de color rosa de tono rojizo.

4) Impresión tosca, ausencia de numerosos trazos y falta de definición (ver detalles). Se conoce en estado nuevo, usado fiscalmente y adherido a documento.

Cartas dentro de cartas y el asegurarse su conducción
marzo 26, 2017
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Esteve Domènech publicó en RF- Revista de Filatélia en el mes de noviembre de 2015 sobre encaminadores y la agrupación de cartas bajo una misma cubierta.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

UAP-cartas-dentro-cartas1-RF

EN ESTA OCASIÓN, presentamos un curioso sobrescrito dirigido a Don Ignacio Pérez de Soto en Madrid (figura. 1), con fechador en azul de La Habana y circulada por la fragata “Flora”. También ostenta un porteo altísimo en manuscrito de “22″ reales. Al dorso (figura. 2) hay la pista que justifica tal peso. La marca del encaminador Carballo que reza lo siguiente “Habana noviembre 24 1848/ Dirigido por S.S.S./L.Carballo”. Del interior ha desaparecido la carta con origen en La Habana pero aún se conserva una (figura. 3) de cuantos duplicados contenía esta cubierta dirigida al mismo destinatario fechada en Méjico el 14 de octubre de 1848.

Esta forma de dirigir la correspondencia aprovechando cubiertas y sirviéndose de encaminadores fue una práctica bastante habitual en el correo marítimo español sobre todo por ahorro y seguridad en la conducción. Su estudio no ha sido hasta la fecha muy preciso ni acertado. Solo algunas referencias aparecen en los escasos catálogos genéricos de encaminadores. Afortunadamente, en fechas próximas, Adolfo Sarrías publicará una interesante obra en ese sentido. Resultaba muy necesaria la catalogación y conocimiento de los agentes encaminadores e incluso la historia de sus casas comerciales, pues es un enfoque novedoso que aún no había visto la luz y supone una faceta más de nuestra historia postal.

Falsos de época del valor 1 real de giro de la primera emisión
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en RF-Revista de Filatelia en el mes de noviembre de 2015 sobre las falsificaciones del sello de Giro.

Artículo anterior del autor sobre la falsificación de este sello: http://www.acif.org.es/el-sello-de-giro-y-su-falsificacion/ 

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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EL COLECCIONISMO DE TIMBRES DEL ESTADO tiene una modalidad muy interesante y esta no es otra que el estudio de las falsificaciones de época, durante el siglo XIX. Dichas falsificaciones constituyeron un fenómeno endémico en nuestro país, al falsificarse todo tipo de timbres. Lo fueron los del servicio para correos, telégrafos, giro, móviles, pólizas, etc. Los falsificadores ni siquiera desdeñaron falsificar el papel timbrado. La actividad fraudulenta de falsificar reportaba pingües beneficios a los delincuentes, de ahí la prolifera producción llevada a cabo por los falsificadores.

A día de hoy están catalogados, o se conocen, dos centenares y medio aproximadamente de tipos distintos, en lo que concierne a la península (España). Si a dicha cantidad se le suman los ochenta aproximadamente catalogados o conocidos que se usaron en Cuba y Filipinas, la cantidad de falsificaciones en el reino de España y territorios de ultramar es abrumadora. Aunque cueste creerlo, se siguen detectando nuevos tipos o aspectos inéditos de los mismos.

Coleccionar «FALSOS DE ÉPOCA» es minoritario entre los coleccionistas filatelicos por innumerables razones. Si ya de por sí, es complicado el coleccionarlos, lo es mucho más su estudio y detectar tipos inéditos.

Un ejemplo de lo dicho podría ser el valor 1 REAL (imagen. 1) de la primera emisión de timbres de GIRO (1862-1866). De dicho valor sabíamos hasta hace poco, que se falsificó en dos ocasiones. Una de ellas tuvo su origen en Madrid (recientes investigaciones así lo demuestran) y fue impreso en tipografía (imagen. 2). La segunda fue oriunda de la Ciudad Condal y se imprimió en litografía (imagen. 3)

 

El falso tipo I se conoce de antiguo, viene referenciado en el catálogo de fiscales de Luis Alemany. Los detalles para su identificación son: Dibujo más tosco, impresión borrosa, la palabra GIRO, no guarda paralelismo con las lineas del cartucho, la «G» más próxima a la línea superior que el genuino y la «O» a la inferior. Fue impreso en tipografía.

 

El falso tipo II lo di a conocer públicamente en la conferencia impartida en la «I Expo Filatélica Bogotano-Madrileña. Forum de Sellos Fiscales y Enteros Postales (Madrid, 4-7 de septiembre 2014. Real Casa de la Moneda)» Para su identificación observaremos las diferencias que se dan entre el genuino y el falso: En la cruz de la corona, los leones y la granada del escudo, también en la «S» de la palabra «HASTA». Fue impreso en litografía.

Como colofon de la conferencia mencionada, hice hincapié en la posibilidad de que apareciesen nuevos tipos o que se pudieran complementar datos de los ya conocidos.

Revisando recientemente material de la primera emisión de GIRO, me llamó la atención una pieza (imagen 4). Había algo en ella que me parecía extraño y que no acababa de cuadrar respecto a los genuinos. He de puntualizar que el diseño, evolución del punzón y posteriores clisés con los que se confeccionaron los timbres genuinos de los diferentes tipos, los conozco muy bien. Dicho diseño fue utilizado para confeccionar las emisiones de POLICÍA de la Isla de Cuba hasta 1878 y se siguió utilizando en el 1879 en la de Puerto Rico.

De todos es sabido, que los diseños y punzones con los que se confeccionaban los timbres en la F.N.S.(Fábrica Nacional del Sello), podían ser polivalentes y de hecho lo fueron en numerosas ocasiones. Su versatilidad los hacia idóneos para múltiples adaptaciones, tales como pudieran ser: Cambios en los textos de los cartuchos superior e inferior, en el escudo, etc. A la vez que se podían acomodar, tanto para confeccionar los timbres de uso en la península como para los territorios de ultramar. Esta peculiaridad permitía, un control por parte de los responsables de la F.N.S., en su lucha contra las falsificaciones.

Observando el timbre da la imagen 4, uno se percata de que está impreso en tipografía como los auténticos y tiene todas las marcas de autenticidad de estos. De entrada nada hace sospechar de su condición de falso, en todo caso, se le podría atribuir una impresión poco esmerada, cosa que suele ser frecuente en muchos ejemplares genuinos.

 

Del porque se trata de un «Falso de Época» lo podremos analizar seguidamente:

Empezaremos por decir que el timbre de la imagen 4, difiere en tamaño de las áreas impresas con respecto a los genuinos (imagen.5), en el falso son mayores, tanto en horizontal como en vertical. En los auténticos, también se pueden dar pequeñas diferencias en el tamaño de la imagen, pero estas son achacables al papel. Factores como pueden ser: La dirección de la fibra, el calandrado y la humedad durante el proceso de impresión, pueden influir. En todo caso, nunca se pueden dar en los dos sentidos, horizontal y vertical.

Comprobado que el timbre en cuestión, tiene las marcas de identificación de los auténticos, surge la pregunta ¿Como habían conseguido un clisé tan perfecto los falsificadores? Dicha pregunta solo tiene dos explicaciones posibles. La primera de ellas es que lo hubiesen logrado por medios fotográficos, eso es, por fotograbado. Dicha opción es plausible. La tecnología del fotograbado se había empezado a desarrollar en Francia unos años antes. Aunque hay que puntualizar que tenía sus limitaciones en aquella época. Con dicha tecnología se falsificó el timbre de correos de 12 cuartos de la emisión de 1864 y el resultado fue mediocre.

En cuanto a la segunda, va por otro derrotero. Se trataría de una copia por moldeo de un clisé auténtico, copia sustraída fraudulentamente de la Fábrica Nacional del Sello por algún operario. Opción más factible, una vez observada la impresión y sabiendo que ya existían precedentes. Las copias por moldeo, se caracterizan por determinados aspectos en el acabado final de su impresión, los cuales había que localizar. Un examen exhaustivo me permitió detectar lo que es taba buscando: Líneas finas deformadas (imagen. 6), pequeñas muescas (imagenes. 7, 8 y 9) y puntos de color en zonas donde no deberían estar (imagen. 10), etc.

La incorporación de una pieza (imagen. 11) del mismo falso a mi colección, me permitió complementar datos. Tratándose de un bloque, ya podía hacerme una idea aproximada de como habían confeccionado los clisés los falsificadores. Pude constatar que el sello inferior izquierdo del bloque, había sido impreso con el mismo clisé que el falso de la imagen 4, tenia todas sus características y marcas (imagenes. 6 a 10). En los tres restantes, no se apreciaba una de las muescas, la de la imagen 8.

A la vista de las pruebas, no cabe la menor duda de que había detectado unos falsos de la primera emisión de GIRO. Falsos que no coinciden con la descripción de los dos tipos conocidos.

 

¿Se trata de un nuevo tipo de falso? Durante su estudio pude constatar, su semejanza con el diseño del tipo I tipográfico, aunque no se ajustaba a la descripción que se da del mismo para identificarlo. Dicha descripción es: «Dibujo más tosco, impresión borrosa, la palabra GIRO inclinada».Las imágenes de ambos falsos nos permiten, comprobar lo diferentes que se ven ambos.

Al falso de la imagen 4 no se le puede atribuir un «dibujo más tosco» tampoco una «impresión borrosa», todo ello se hace evidente observando impresiones esmeradas del mismo, como es el caso del bloque de la imagen 11.

En cuanto a la inclinación de la palabra GIRO, no es tan pronunciada (imagen. 12). En lo único que coinciden ambos, es que las áreas impresas son iguales entre ellos y de mayor tamaño que los auténticos.

 

Como conclusión tenemos la certeza:

  1. El falso tipo I tipográfico y el de la imagen 4 se confeccionaron a partir del mismo prototipo.
  2. Aunque ambos tuvieron un mismo origen, el acabado final del clisé y su impresión fue muy distinto.

Lo expuesto anteriormente plantea un dilema: ¿Como hay que catalogar el falso de la imagen 4? A nivel de coleccionar «Falsos de Época», lo más práctico seria el asignarle numeración, dadas las notables diferencias entre ambos. Eso sí, haciendo hincapié que los dos tuvieron su origen en el mismo prototipo. Como apuntaba al principio, el coleccionar y estudiar «Falsos de Época» puede ser de lo más gratificante, su estudio permite, el que afloren aspectos inéditos y sorprendentes de los mismos.

 

Philataipei 2016 – Palmarés
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Del 21 al 26 de octubre de 2016 se celebró en Taipei (República de China – Taiwan) la Exposición Mundial PhilaTaipei 2016 en la que participaron mas de 600 colecciones y 131 participaciones de literatura filatélica.

En ella participó, el socio de ACIF, Adolfo “Fito” Sarrías Enríquez con dos publicaciones en la clase de Literatura Filatélica, con el siguiente palmarés.

Catálogo de agentes reencaminadores de Cuba – Catalogue of Cuban forwarding agents. Medalla de Vermeil (83 puntos)

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Catálogo de papel sellado de Colonias Españolas usado en Cuba. Tomo I (1640 – 1868) – Catalog of sealed paper Spanish Colonies used in Cuba. Volume I (1640 – 1868). Medalla de Vermeil (82 puntos)

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Recibos y Cuentas. Reconstrucción del molde de contraseñas del pliego de Cuba
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en RF- Revista de Filatelia en el mes de septiembre de 2015 sobre las contraseñas impresas sobre los timbres de recibos y cuentas de Cuba.

Este artículo también fue publicado en español e ingles en la Revista de Filatelia Cubana (Journal of Cuban Philately) en el numero de Octubre-Diciembre de 2015.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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Nota sobre el plancheo:

En la composición de la plancha de las contraseñas que se ilustra a continuación, el tipo y posición está correctamente descrita encima de cada contraseña; pero para simplificar la composición de la plancha, se ha usado la misma ilustración de cada tipo de diseño para todas las posiciones en que éstos aparecen en la plancha, sin atención a su correcta orientación. El número debajo de cada sobrecarga es su posición general en la plancha seguido de su fila y columna entre paréntesis.

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El incendio que se produjo en la noche del 9 al 10 de abril de 1883, en los almacenes de la Intendencia de Hacienda en La Habana, pretendía enmascarar un desfalco o robo continuado de Timbres del Estado. Lo que motivó que la DIRECCIÓN GENERAL DE HACIENDA DE LA ISLA DE CUBA, diese la orden de habilitar los timbres existentes en las expendedurías de la isla, con una contraseña (Imagen. 1), para certificar su legitimidad e invalidar los que habían sido sustraídos. Según consta (Imagen. 1), se habilitaron cinco tipos de Timbres del Estado, de los cuales en dos de ellos, los de CORREOS y TELÉGRAFOS se conoce la posición que ocupaba cada contraseña en los diferentes moldes, con los cuales se imprimieron los pliegos.

En los timbres de RECIBOS Y CUENTAS, son conocidas la mayoría de las peculiaridades de las contraseñas que se pueden observar en los sellos. No así, el lugar que estas ocupaban en el molde, al no haberse emprendido el estudio del pliego completo, hasta el presente.

El pliego (Imagen. 2) antes de efectuarse la impresión de las contraseñas constaba de: Número de pliego, cabecera con texto “CUBA.— RECIBOS Y CUENTAS.— 100 sellos de 25 céntimos de peso.” Y un clisé (plancha) de 100 sellos.

La impresión de la habilitación con las contraseñas se llevó a cabo, mediante un molde de galvanos y tipos móviles de imprenta. Los 100 clisés (galvanos) pertenecían a seis tipos (modelos) diferentes y fueron colocados de forma aleatoria. El texto «25 C. P.» se confeccionó con tipos móviles de imprenta.

El proceso de composición e impresión de las contraseñas, se llevó a cabo sin mucho rigor, ello se puede constatar al comprobar la inclusión de algunas de ellas que no figura en el impreso (Imagen. 1) facilitado a las expendedurías. Las contraseñas que se utilizaron fueron las siguientes:

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Al haberse obtenido la impresión de las contraseñas de galvanos (clisés) individuales, a los cuales se les había incorporado un adorno o cifras, ello propició que se dieran numerosas variantes (subtipos).

Para una mejor comprensión de lo dicho, analizaremos cada modelo de galvano, su diseño y sus peculiaridades.

 

TIPO 1 y 1a

El recuadro del centro era una reserva (hueco), en la cual iba insertado un adorno tipográfico. Dicho adorno puede darse en dos posiciones: Horizontal (Tipo 1) o Diagonal (tipo 2)

Además recibos-cuentas-tipo1-rfde lo antedicho, existen unas características en el diseño que nos permiten saber en qué posición se colocó el galvano. Para ello observaremos las esferas en los tallos de las hojas (1) y que el de la derecha no tiene continuidad hasta el recuadro (2). También se da un tallo (izquierda) que termina en esfera (3). Así, el galvano puede aparecer en dos orientaciones.

 

TIPO 2

En los galvanos (clisés) empleados del tipo 2, se llevó a cabo una manipulación mecánica, que consistía en crear zonas de reserva donde introducir tipos móviles de imprenta. En este caso las cifras 1, 8, 8, 3. En dicha operación se dañaron algunas zonas (líneas) del galvano y también dio lugar a que se dieran errores en la colocación de las cifras (Imagen. 4 y 5)

Independientemente de lo dicho, hay que tener presente en qué posición se colocó el galvano, para ello observaremos que en la parte inferior falta parte del acabado por haberse limado (1) y que la forma romboide (2) difiere en simetría de las otras tres que se dan en el diseño. Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

recibos-cuentas-tipo2-rf1.- Posición normal (la de la Imagen. 3)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

En cuanto a lo que concierne a las cifras, estas se colocaron en las zonas de reserva, ajustándose a los espacios existentes, de ahí que existan pequeñas diferencias en la distancias entre las cifras y las partes lineales del galvano.

En el tipo 2 se han observado dos errores de composición de las cifras: 8883-1888 (Imagen. 4) que se localiza en la posición 14 (2-4) del pliego y 2883-1883 (Imagen. 5) en la posición 17 (2-7).

 

TIPO 3

En los galvanos del tipo 3 se dan idénticas peculiaridades que en el tipo 2: Diferentes posiciones del galvano, múltiples ensamblajes de las cifras con respecto a este, etc.

Para identificar la posición observaremos: La voluta derecha del adorno superior termina en una línea, igual le sucede en la derecha del diseño (1). Las dos circunferencias de la esquina superior derecha del recuadro están más próximas que el resto (2). Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

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1.- Posición normal (la de la Imagen. 6)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

 

 

TIPO 4

Al igual que en los tipos 2 y 3, son similares las peculiaridades se dan en el tipo 4. Se puede saber la posición del galvano (Imagen. 7) observando su parte izquierda, en cuya zona uno de los tallos carece de bolita (esfera) (1), Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

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1.- Posicion normal (la de la imagen 7)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

 

En el tipo 4 se dieron dos errores, dichos errores se produjeron al no colocar el galvano de forma correcta. Una visión superficial nos puede hacer creer que se diese por una errónea colocación de las cifras. No fue este el caso, como podremos comprobar seguidamente.

En la colocación de las cifras se siguió el siguiente orden, independientemente de donde estuviese(n) la(s) marca(s) identificativa(s): En Ia parte superior e inferior, se introdujeron en las zonas de reserva el I y 3 con la cabeza hacia el centro y el cran afuera, en los laterales 8 y 8 con el ojal menor hacia el centro. Dicha disposición permitía que independiente del giro que se le diera al galvano se pudiese leer 1883.

La posición habitual de los galvanos del tipo 4 es la de la imagen 8, dicha posición es la que venía como muestra para contrastar en el pliego distribuido por la “DIRECCION GENERAL DE HACIENDA DE LA ISLA DE CUBA” (Imagen. 1). Así pues, los dos errores 8318-8318 que se localizan en las posiciones 70 (7-10) (Imagen. 9) y 87 (9-7) (Imagen. 10) en el pliego, fueron consecuencia de una incorrecta colocación del galvano.

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TIPO 5 y 5a

Al igual que en el tipo 1 y 1a, el recuadro del centro era una reserva (hueco), en la cual iba insertado un adorno tipográfico. Dicho adorno puede darse en dos posiciones: Diagonal (tipo 5) o Horizontal (tipo 5a)

Además de lo antedicho, existen unas características en el diseño que nos permiten saber en que posición se colocó el galvano.

Para ello observaremos que en el lateral izquierdo hay un punto o bolita, mientras que en el derecho son dos (Posición 1). La segunda posición que se da es consecuencia del giro de 180º del galvano.

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TIPO 6

La contraseña del tipo 6 no viene reflejada en el pliego que distribuyó La Direccion General de Hacienda (Imagen. 1). Su no inclusión en el mismo, plantea incógnitas de como se confeccionó el molde y posterior impresión. Al igual que en el resto de contraseñas, esta también tiene ciertas características en su diseño, la mas visible y evidente es la falta de continuidad en una linea (1). Solo se incluyó un galvano del tipo 6 y se localiza en la posición 44 (5-4) del molde de 100.

 

CONSIDERACIONES FINALES SOBRE LAS CONTRASEÑAS UTILIZADAS EN LOS TIMBRES DE RECIBOS Y CUENTAS

Lo primero que llama la atención, es la colocación de forma aleatoria de los distintos tipos que configuraron el molde, cosa que no ocurrió en los de CORREOS y TELEGRAFOS. Otro aspecto que llama la atención son los diferentes estados de conservación de los galvanos (clisés) empleados, los hay en un estado óptimo, sin embargo otros están muy deteriorados y sucios, tanto es así, que resulta difícil ver los detalles del diseño. Observando todo el conjunto de la confección del molde y la impresión del mismo, se extrae la conclusión que todo el proceso se realizó con premura y escaso esmero. Como resultado de ello es la excesiva presión en algunos clisés y falta de ella en otros, obviamente porque no se comprobó su altura.

Para finalizar, mi agradecimiento a los coleccionistas Ernesto Cuesta y Rafael Macarron por la ayuda prestada, al facilitarme imágenes del material de sus colecciones.

Fernando CABELLO

Pruebas de arreglo
julio 31, 2016
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en RF- Revista de Filatélia en el mes de junio de 2015 sobre una prueba de arreglo de la impresión de los sellos de Derecho Judicial para los Territorios Españoles de Ultramar.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

Pruebas-arreglo-RF

En las colecciones son numerosos los tipos de ensayos y pruebas que se pueden incorporar, además de los errores y defectos de clisé, plancha e impresión. Todo ello es posible, como consecuencia del proceso que se lleva a cabo en la confección del timbre o sello impreso. Dicho proceso es desconocido por el coleccionista en general.

Existe un tipo de prueba que con frecuencia puede pasar inadvertida su condición. Sería el caso siguiente (Fig. 1): Imagen procedente de la colección de Joaquín García.

Observando la imagen del pliego cabe preguntarse ¿Qué es realmente?

Un examen superficial nos puede hacer creer que estamos ante el típico pliego de la la emisión de DERECHO JUDICIAL (1856-63), para los Territorios Españoles de Ultramar, cuya impresión se llevó a cabo a partir de un molde tipográfico, con cabecera “Derecho Judicial.” bloque de veinticinco clisés del valor DIEZ Rs. Ftes. y pie “Sello de Diez reales fuertes”. Los sellos están inutilizados a pluma y hay una nota manuscrita “Inutilizado en el arreglo”.

Los sellos de DERECHO JUDICIAL adheridos a los pliegos de PAPEL SELLADO, como pago a los Alcaldes mayores o costas, solían anularse a pluma y en ocasiones con textos manuscritos. De ahí que el texto “Inutilizado en el arreglo” pueda interpretase erróneamente, creyendo que su anulación fue debida a un arreglo o compromiso en un proceso judicial. Nada más lejos de la realidad, como veremos a continuación.

Si observamos la imagen, lo primero que llama la atención, es la ausencia del número de pliego. Eso significa que no se contabilizó como tiraje definitivo.

Estamos pues, ante un pliego que se anuló por algún motivo y la nota manuscrita con rú-brica, es la clave para saber el porqué.

Con el vocablo “Arreglo” se define en Las Artes Graficas, el proceso de poner a punto el utillaje (molde y prensa) para llevar a cabo la tirada. Antaño, dicho proceso requería múltiples ajustes y comprobaciones, con sus sucesivas pruebas de prensa. Había que comprobar que todos los elementos del molde (clisés y tipos móviles) estaban bien ajustados y tenían la misma altura para que imprimiesen bien. Caso de que no fuese así, se tenía que subsanar calzando los elementos que fallaban por detrás del molde y con arreglos en la cama. También se tenía que regular la presión que ejercía la prensa, para que esta fuese la correcta. Igual cabe decir del entintado, este debía ser homogéneo en todo el molde.

Observando la imagen se puede comprobar que el entintado no es homogéneo en todo el pliego, hay zonas con poca tinta. Dicho fallo o defecto de impresión no hubiese revestido ninguna importancia, si el pliego en cuestión hubiese sido de timbres de correos. En tal caso de haberse rechazado, se habría reutilizado para efectuar otra(s) prueba(s), dándose la típica maculatura.

En la confección y tiraje de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL, se llevó a cabo un control exhaustivo de todo el proceso por parte del responsable del MINISTERIO DE ULTRAMAR. En la F. N. S. solo se imprimían los pliegos. Una vez terminado el tiraje, dicho responsable recogía los sellos (clisés) y demás, para depositarlos a buen recaudo bajo llave.

Tan estricto proceder fue el motivo de que se pudiera dar tan interesante Prueba de arreglo.

 

El empleo de los sellos de DERECHO JUDICIAL
junio 10, 2016
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de diciembre de 2012 sobre los usos de los sellos de Derecho Judicial en Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

Sellos-DerechoJud-Eco1

Sellos-DerechoJud-Eco2

Los sellos de DERECHO JUDICIAL, circularon en Cuba por Real Disposición el 12 de enero de 1856. Se concibieron para facilitar y clarificar los trámites administrativos. Originalmente se usaron para sufragar los gastos adeudados a los Alcaldes Mayores (1), Secretarías de Audiencia y a la Real Hacienda, etc. por trámites judiciales, ventas, litigios, últimas voluntades, etc. Suelen ir adheridos a pliegos de papel sellado u otros documentos oficiales y excepcionalmente en documentos privados. Con anterioridad a su creación, los gastos generados se ingresaban en metálico directamente a las diferentes instituciones interesadas en la gestión.

Expuesto todo lo anterior como preámbulo, es necesario aclarar ciertos aspectos: Uno de ellos sería, que muchos de los documentos que se han conservado a día de hoy y que llevan adheridos sellos judiciales y de correos, formaban parte de los pliegos colocados al final, los últimos, en los legajos de procesos, litigios, demandas etc. En esencia eran pliegos de control contable, para dar fe de notificaciones, anotaciones diversas y gastos de todos los implicados en el pleito. Según se iba desarrollando este, se podía incorporar de nuevo con anotaciones, trámites, pagos, etc. Otro aspecto a tener en cuenta es: al tratarse de procesos judiciales muy dispares, los costos solían variar y como consecuencia de ello, el número de sellos que se adherían y su cuantía no correspondía a ninguna tarifa (2) fija. También era indiferente que valores se utilizaran, siempre y cuando el montante de los mismos coincidiera con la cantidad a devengar. Lo cual permitía infinitas combinaciones con sellos de distintos valores y colores.

Seguidamente examinaremos algunos documentos en que van adheridos sellos de DERECHO JUDICIAL.

 

1er. Documento (Imagen 1)

Impreso de citación

Impreso con sello en seco del «JUZGADO DE PAZ DE 1a ELECCION DE LA HABANA».

Fechado en Habana el 22 de enero de 1858.

El documento lleva adheridos seis sellos del valor 2 Rs. Anulados con la nota manuscrita -Dros. del alguacil pagados por el actor y rúbrica-.

Por los impresos de citación observados, se deduce que la primera citación tenía un coste de doce reales y la segunda de cuatro, en esta última se le comunicaba al interesado, que de no comparecer tendría que hacer frente a una «multa de cinco pesos» (cuarenta reales).

En este caso sí se podría considerar dichas cuantías como una tarifa.

 

2°. Documento (Imagen 2)

Pliego en blanco adaptado para su uso como Papel Sellado

Pliego fechado en Camarioca el 22 de mayo de 1862, al que se le adhirió un sello de DERECHO JUDICIAL de 2 Rs. en su cabecera, para su uso como Papel Sellado de -SELLO 3°- As. 1862 Y 63 – 2 Rs.-

Usar sellos judiciales para tales menesteres no era lo habitual.

 

3er. Documento (Imagen 3)

Regulación estado de cuentas

Pliego de Papel Sellado -SELLO 3° As. 1862 y 1863.2 Rs.. Fechado en Cienfuegos el 31 de enero de 1863.

El documento demuestra que las costas en ocasiones podían ser aleatorias, ese fue el motivo para que se llevase a cabo una nueva regulación con un descuento del 10%, con respecto a la anterior.

En el segundo renglón se especifica «A la Ra. Ha. por dros. de la Aa. Mr.___42.» Cuarenta y dos reales eran los derechos que debían abonarse a la alcaldía mayor, lo cual se hizo con ocho sellos judiciales de CINCO reales y uno de DOS.

En el quinto renglón se puede leer «A la Rl. Renta de Correos___4.» Cuatro reales que se abonaron con ocho sellos de correos de medio real de la primera emisión Antillana.

El resto de los conceptos y su cuantía que se detallan en el documento, no aportan nada a nivel filatélico. Poca o ninguna trascendencia puede tener que se abonaran noventa y ocho reales «Al amo. Don Luis M. Arredondo» o «Al mismo por papel__16.».

En cambio si se puede añadir algo más relacionado con los sellos adheridos al documento:

Los sellos de CINCO reales judiciales pertenecen a un pliego de las tiradas efectuadas a partir de 1857 o 1858, ya que en las primeras tiradas, el texto de la cabecera y pie de pliego era en tipo de imprenta versalita (3). Los sellos de 1/2 real de correos pertenecen al tercer molde y corresponden a las posiciones 16 y 17 III, IV, V y VI. En las posiciones17 III y 17 VI estaban ubicados los nuevos clisés (los que les falta una perla).

Los tres documentos mostrados, son solo una ínfima muestra del material que se puede reunir de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL 1856-1864.

Existen catálogos que han ido actualizando el Forbin de 1915 que la incluía. De los seis valores de que consta la emisión; 1/2, 1, 2, 5, 10 y 100 reales se catalogan 79 variedades de color y papel. Dicho número se puede ver incrementado si se le añaden los defectos de clisé, que los hay, y apenas se mencionan.

Capítulo aparte es la existencia en esta emisión de numerosos falsos de época. Falsificaciones en detrimento de la Hacienda Pública y localizadas todas ellas en la ciudad de La Habana. No hay constancia de que las autoridades denunciaran el fraude, aunque hay indicios razonables de que sospechaban o intuían la presencia de falsarios.

——————————————– NOTAS ———————————————-

(1) En las antiguas provincias de ultramar, juez de primera instancia, que, además de las atribuciones propias de este cargo, ejercía otras atribuciones gubernativas, administrativas y económicas.

(2) Un inconveniente al que tendrá que hacer frente el coleccionista de las emisiones de DERECHO JUDICIAL, será la evaluación del jurado en exposiciones internacionales. Me explico, dichos jurados están habituados a contemplar las tarifas en los documentos de las colecciones de fiscales (como debe ser), igualmente revisan que el material expuesto no proceda del mismo archivo (correcto). Pero en estas emisiones de tarifas reglamentadas en los documentos, no se dan. Y en muchos de los documentos aparece como tasador de costas, el omnipresente Antonio Cañas, confirmado en su oficio por la reina en 1850, al cual se le puede seguir el rastro hasta 1870, fecha en que se dejan de usar los sellos de DERECHO JUDICIAL en Cuba, por el enorme fraude que representó para la Hacienda Pública su falsificación.

(3) 1. f. Impr. Mayúscula igual en tamaño a la minúscula de la misma clase.

¡Pruebas, ensayos, proyectos…!
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de abril de 2012 sobre los cambios en los clisés para la emisión de derecho judicial de Cuba de 1856 y una supuesta prueba de ellos.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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En el vocablo filatélico hay un glosario para definir los elementos que intervienen en el proceso de pre impresión de una emisión de timbres. La secuencia suele ser idéntica que la llevada a cabo en cualquier obra impresa, a saber:

Primero.- Proyectar la idea de lo que se desea imprimir. Para ello se puede partir de diseños ya conocidos y experimentados, o se puede optar por uno nuevo que aporte innovaciones en el diseño gráfico.

Segundo.- Confección del objeto para poder imprimir la imagen. En el caso de un sello impreso en tipografía sería grabar el punzón o cuño-matriz, a partir del cual se confeccionan los clisés necesarios para montar el molde o plancha.

Tercero.- Ensayos, bajo este epígrafe podemos englobar todo impreso procedente de las operaciones llevadas a cabo en la pre-impresión: Puesta a punto del molde o plancha, escoger papel y tinta apropiados, comprobar que la prensa o máquina tipográfica imprime correctamente, tintaje, presión, etc.

Conocer las distintas fases y como se realizan, es de capital importancia si se quiere acometer con éxito el estudio de una emisión. También lo es investigar y analizar en profundidad todo el material impreso y disponible de la emisión, máxime cuando este no lo ha sido con anterioridad y no hay fuentes de consulta. Este sería el caso de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL 1856-64.

De dicha emisión sabemos poco, prácticamente nada. Se sabe que los seis valores de que consta la emisión los hay en diferentes colores, fueron impresos en la FNS (Fábrica Nacional del Sello) de Madrid, y que su empleo se circunscribió a los territorios de ultramar, en Cuba circularon por Real Disposición el 12 de enero de 1856. No se conocen pruebas del cuño-matriz, ni material de pre-impresión del modelo adoptado (Fig. 3), aunque observando el diseño nos puede resultar familiar. Efectivamente, el diseño tiene su origen en el clisé que se utilizó para la emisión del Servicio Oficial de 1854 (Fig. 1), y posteriormente la de CORREOS de 1 de noviembre del mismo año (Fig. 2).

Observando las imágenes podremos seguir la evolución del diseño y los cambios que se llevaron a cabo en los clisés:

En la emisión de Servicio Oficial (Fig. 1) se efectuaron cambios en el cartucho inferior, adaptándolo a diferentes pesos. En la de CORREOS (Fig. 2) los cambios también se dieron en el cartucho inferior y solo en el 2 cuartos se hizo en el superior. En todos los valores se añadieron cuatro adornos u orlas alrededor del escudo.

En la de DERECHO JUDICIAL (Fig. 3) se llevaron a cabo cambios más profundos: En los cartuchos superior e inferior y en el centro. En este último permanecieron intactos, los adornos, el timbre, soporte y condecoración, sustituyendo el escudo real por una alegoría de la justicia, representada por balanza y espada.

Es incuestionable que todo partió del clisé-matriz utilizado en la emisión del Servicio Oficial de 1854 y de sucesivas copias y modificaciones del mismo, manteniendo a través de las tres emisiones en que se utilizó determinadas características. Una de ellas sería una pequeña muesca en el filete (línea) superior del cartucho del valor. Característica que podemos apreciar en las imágenes laterales y señalada con una flecha.

Expuesto todo lo anterior, examinemos la siguiente pieza (Fig. 4): Se trata de una cartulina de tamaño 32,5x25mm, en la cual la imagen está impresa con un clisé tipográfico, que tiene características en común con el que se utilizó en el tiraje de la emisión de DERECHO JUDICIAL de 1856.

Observándola superficialmente, algunos pueden creer erróneamente que se trata de una prueba de pre impresión de la emisión. Condición que no se corresponde con la realidad, atendiendo a la evolución del clisé(s). A este se le añadieron adornos, se adaptaron los cartuchos superior e inferior según las necesidades de cada emi-ión, y en la última se modificó el escudo, pero en ningún caso durante toda su evolución de 1854 a 1856 sufrió mutilaciones.

¡Entonces…! ¿Qué es realmente la impresión de la cartulina?

Para comprender el arcano hay que estudiar los pliegos impresos de DERECHO JUDICIAL entre 1860-64, cuando los clisés de los moldes que estaban en uso ya mostraban signos de desgaste. El clisé utilizado para imprimir la cartulina muestra dichos signos, e incluye la rotura del soporte del escudo a la derecha, característica que se dio en todos los valores durante la emisión (Fig. 5).

De los seis valores de la emisión sólo se conocen tres con el clisé mutilado: MEDIO RL. FTE., CINCO Rs. FTES. y CIEN RS. FTES. Aunque a todos ellos se les eliminó idénticas zonas, el resultado fue distinto en cada valor, lo cual demuestra que se manipularon clisés individuales ya usados en el tiraje de la emisión. Además, viendo las imágenes aumentadas se percata uno del mediocre resultado conseguido. Cuesta creer que entre el instrumental de los grabadores de la FNS, no dispusieran de un rascador o desbarbador para conseguir un mejor acabado. Dicho todo lo anterior queda demostrado que no es una prueba, ni tampoco ningún estadio intermedio del clisé(s) usado para la emisión de DERECHO JUDICIAL, ya que todas las características que se dan en el clisé-matriz, se reproducen en los utilizados para imprimir las pruebas y en definitiva los de la emisión.

También queda demostrado que las cartulinas se imprimieron con clisés auténticos ya gastados y que habían servido para imprimir los pliegos de la emisión.

Dilucidar aspectos como ¿El propósito de las mutilaciones y su intencionalidad? Es algo imposible de saber y demostrar. También lo es averiguar ¿Dónde y cuándo se llevaron a cabo? Sin embargo, siempre ha planeado la duda del destino final de algunos clisés de la FNS de emisiones desmonetizadas y que ya estaban en desuso. Dicha duda propició que considerase desde el primer momento como algo ajeno a la emisión de DERECHO JUDICIAL las cartulinas impresas.

La evolución del diseño y de los clisés desde su inicio es incuestionable y no ofrece dudas. Pretender atribuirle a las cartulinas impresas el calificativo de pruebas, ensayos, etc. de la emisión de DERECHO JUDICIAL carece de todo fundamento y sentido.

En este caso como en otros que se dan en nuestra filatelia, cada cual debe sacar sus propias conclusiones.

Las emisiones de sellos de Derecho Judicial usados en Cuba 1864-1870
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Titulo Las emisiones de sellos de Derecho Judicial usados en Cuba 1864-1870The Judicial Law stamps issues used in Cuba
Autores Fernando Cabello Borrás, Adolfo Sarrias Enríquez
Año publicación 2008
Edición Autores
Paginas 150
Tamaño 170 mm x 235 mm
Idioma Español e Ingles
Ilustraciones Color
Encuadernación Rústica cosida
ISBN No tiene
Disponibilidad*  Si
Precio * 25 euros (+ gastos de envío dependiendo del país de destino) España 6€, Europa 11€, resto 14€
Pedidos * info@filateliadelahabana.com
Descripción Estudio de las emisiones de los sellos de Derecho Judicial usados en Cuba entre 1864 y 1870. Se muestran los tipos, las falsificaciones, usos y marcas de identificación de estas emisiones.

 

* NOTA IMPORTANTE

La disponibilidad, precio y dirección para la solicitud de la publicación han sido indicados por el vendedor. Los gastos de envío pueden sufrir variaciones.  ACIF, como asociación, no interviene en ninguna transacción comercial, esta se efectuará directa y privadamente entre el comprador y el vendedor.

 

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Los autores Fernando Cabello y Adolfo Sarrias en el acto de presentación de la publicación  en Granada, durante los actos de “Capitulaciones´09″, junto a Fernando Aranaz (Presidente de FESOFI) y Jesús Sitjà (jurado FIP de Filatelia Fiscal) y que realizó el prólogo del libro.

Prólogo

Cuando uno de los autores de la presente publicación me propuso la colaboración a manera de prólogo, no tuve muchos momentos de duda y acepté rápidamente su ofrecimiento, dado que conocía de antemano parte de su trabajo, por haberlo contemplado en la pasada exposición filatélica celebrada en el mes de mayo en Oviedo. Ahora después de haber observado con mayor detenimiento el presente trabajo, puedo afirmar que la Filatelia Hispana ya dispone de dos nuevos y calificados investigadores de esta área tan difícil y poco conocida como es la Filatelia Fiscal.

Muy pocos artículos e investigaciones se han realizado sobre los sellos fiscales de colonias, en el caso de la Cuba Colonial el trabajo de Fernando Cabello y Adolfo Sarrias supone el primer estudio de los falsos postales de las emisiones de Derecho Judicial emitidas desde 1856 hasta 1870, sellos falsificados con el ánimo de evitar el pago de impuestos a la Hacienda Española, que gravaba en gran medida todas las transacciones comerciales y actos jurídicos de la colonia. La extensión y duración de estas falsificaciones hacen suponer al autor de esta publicación que las autoridades de la colonia no fueron muy celosas en el cumplimiento de su obligación de detectar las posibles manipulaciones de los sellos fiscales de Derecho Judicial.

Al exponer Fernando Cabello su colección y sus trabajos, con la afirmación de que los sellos de Derecho Judicial para Cuba no fueron empleados más allá de 1870, basándose en la copiosa documentación investigada por ambos autores, entró en polémica con otros coleccionistas, entre ellos el firmante de este prólogo, en el sentido de que se habían emitido sellos de Derecho Judicial para las Antillas, en años posteriores a 1870, según venía indicado en los pocos catálogos de sellos fiscales existentes, entre ellos el A. Forbin, de la emisión de 1909 y otros que copiaron de este. Pues bien, ahora estoy en disposición de asegurar que las hipótesis de Fernando son correctas, pues se ha localizado un álbum titulado “Álbum de los sellos elaborados en la Fabrica Nacional del Sello para el año 1873 / Madrid / Imprenta de la Fabrica Nacional del Sello”, donde figuran todos los sellos elaborados en el año 1873 por la Fabrica Nacional del Sello. En el apartado correspondiente a Cuba no figuran los sellos de Derecho Judicial y si en cambio en la parte correspondiente a Puerto Rico, corroborando lo enunciado por Fernando y en contra de lo descrito en el catálogo citado.

Tradicionalmente las publicaciones de filatelia fiscal han sido realizados por investigadores o comerciantes más allá de nuestras fronteras y muy pocas por españoles, es pues un honor que podamos disponer de esta publicación y de otras que seguro vendrán de Fernando y Adolfo, y también de otros estudiosos españoles, que están investigando esta rama de la filatelia y como no de la Historia en su sentido más amplio, al aunar en este caso los actos jurídicos y comerciales con la evolución de las Colonias Españolas.

Jesús Sitjá Prats (Jurado FIP de Filatelia Fiscal) Barcelona, julio de 2008

 

 

Un nuevo falso en la emisión de 1867
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de diciembre de 2009 sobre un nuevo tipo de falso postal en la emisión de 1867 de derecho judicial de Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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Suele ser normal que en los trabajos de investigación se dé alguna laguna, más aún si cabe, cuando el tema no ha sido tratado por nadie con anterioridad y del cual se ignora casi todo. La aparición de nuevos datos o material inédito, hace conveniente y necesario una recapitulación de todo lo publicado hasta el momento. Comprobar si el nuevo dato se ajusta cronológicamente y armoniza en el contesto general, es importante. De ser este el caso, ello significa que la metodología de la investigación ha sido correcta y la estructura es sólida y no presenta fisuras.

Todo lo anterior guarda relación con el hecho de que con posterioridad a la publicación de “Las emisiones de sellos de Derecho Judicial usados en Cuba, 1864-1870″ se ha detectado un nuevo tipo de falso de época en la emisión de 1867, en los valores del 2,50 y 25 escudos. El descubrimiento de este nuevo falso, permite afianzar más la teoría del autor(es) de que las autoridades conocían el fraude y sabían que detalles del diseño, delataban los sellos falsos. Desde un principio toda la investigación se basó en dicho supuesto; que las autoridades sabían en mayor o menor medida el fraude que se llevaba a cabo y a su vez los defraudadores eran conocedores de que sus actividades no pasaban desapercibidas.

Con los nuevos datos podremos ver cómo se desarrolló la secuencia de las sucesivas falsificaciones en el transcurso de 1867.

Como ya sabemos, en 1867 los falsificadores aprovecharon el mismo diseño que habían utilizado en 1866, de él eliminaron únicamente la última cifra “6″ de “1866″, sustituyéndola por un “7″ para adecuar la cifra del año a la vigencia de la emisión. Los resultados de dicho retoque fueron muy mediocres, la cifra “7″ incorporada en cada sello no guardaba ningún parecido con la de los genuinos, además, al retocar directamente cada cifra éstas acabaron siendo todas ellas diferentes. En cuanto a la calidad de impresión se refiere, fue también muy deficiente, todo el conjunto del sello falso denota falta de definición en los detalles y de aspecto general empastado. Ello facilitó, seguramente, que los responsables de verificar la legitimidad de los sellos los detectaran a simple vista como falsos, evitando con ello que se siguiesen vendiendo y distribuyendo. Esos hechos obligaron necesariamente a los falsificadores a mejorar el acabado final de sus especimenes, lo que explicaría que en agosto ya se conozcan documentos con sellos falsos confeccionados con una 2ª piedra litográfica, el tipo II.

En esta 2ª piedra se siguió utilizando igualmente el mismo diseño de 1866, aunque confeccionada con nuevos prototipos sacados directamente del diseño matriz, evitando así los fallos de transferencia, esos se dieron pero no afectaron la claridad general de la imagen. Tenemos por tanto unos sellos falsos, los del tipo II con un aceptable acabado, pero que no dejaban de tener un diseño que ya conocían los responsables de inspeccionar los sellos de los documentos “VISITA GENERAL DE EFECTOS TIMBRADOS” y los podían detectar como fraudulentos.

El error de trasferido que se produjo en el tipo II, en lo que concierne al palo central de la “E” de CENT. en uno de cada dos sellos, podía pasar inadvertido, pero el diseño del nervio de la hoja y el acabado del asiento eran demasiado evidentes para que pudieran seguir usándose los sellos falsos con este diseño.

En el mes de octubre se constata la aparición de falsos confeccionados con una 3ª piedra litográfica, el tipo III, sin que ello suponga que se imprimieran entonces. En esta ocasión se realizó un nuevo prototipo, en el que se subsanaron los errores del nervio de la hoja y el acabado del asiento. El tamaño del sello también varió, siendo en este caso de 18 X 22mm.

Durante los últimos meses de 1867, este nuevo diseño consiguió pasar inadvertido y superar los controles que ejercían las autoridades, ya que el mismo sirvió para confeccionar los falsos del año siguiente 1868. Para ello los falsificadores siguieron con su sistema habitual, que consistía en cambiar las cifras del año de emisión, y en este caso también retocaron el cartucho del valor ya que, como se puede observar, éste no está bien centrado horizontalmente.

Curiosamente, el diseño del que estamos tratando tiene un error que lo delata a simple vista y que se siguió dando en la emisión de 1868 sin que se subsanara ¡Le falta el punto tras JUDICIAL! El hallazgo de este nuevo falso nos permite intuir cómo reaccionaban y actuaban los implicados en el fraude. Ante cualquier obstáculo que impidiese seguir distribuyendo y vendiendo sus copias fraudulentas, no tenían inconveniente en retocar el diseño o hacer uno nuevo si convenía, eran conocedores, asimismo, de que parte del diseño los había delatado. Este nuevo falso usado a finales de año, es buena prueba de ello.