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Rueda de carreta 33 Logroño, retocada
RC33-Eco0

Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de enero de 2013 sobre la “rueda de carreta” de Logroño

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

RC33-Eco1

RC33-Eco2

Hace cinco años se mostró e hizo pública, la existencia de un modelo desconocido hasta entonces de «rueda de carreta» (RC) 33 Logroño. Quién la dio a conocer fue un conocido comerciante filatélico sevillano, al insertar una imagen de la misma en el hilo «RUEDAS DE CARRETA» del Foro Ágora de Filatelia. Conocer su existencia fue una sorpresa para todos aquellos interesados en la marcofilia española y un acicate para los que coleccionamos NUMERALES.

Costaba creer que no se tuviese ninguna referencia sobre ella en la literatura existente. Transcurrido el tiempo se entiende el porqué; sencillamente, no es un matasellos frecuente y además suele hallarse muy mal estampado, lo que dificulta su detección.

Demostrada su existencia queda la cuestión de cómo denominar y catalogar este nuevo modelo de carreta. Inicialmente se le atribuyó la condición y denominó «rueda de carreta modificada» lo cual evidentemente no se corresponde con la realidad, si nos atenemos a lo que siempre se ha venido considerando rueda de carreta modificada. Las modificadas fueron cuños con diseños originales y en ocasiones complejos (sería el caso de la 41), confeccionados por iniciativa de cada administración, de ahí su disparidad, que poco o nada tenían que ver con los que se distribuyeron a las administraciones en 1858. Lo único que comparten en común, es el número asignado a la administración que pertenecían.

La carreta en cuestión, es un híbrido desde la perspectiva de composición tipográfica, por esta razón confunde al coleccionista con su diseño. En ella coexisten zonas desgastadas, abolladas y rotas, con otras de perfiles definidos. Todo ello solo puede significar una cosa, estamos ante una rueda de carreta modelo de 1858 retocada.

Seguidamente comprobaremos porqué es una carreta retocada.

 

Material de comprobación

La primera RC detectada fue en sello suelto y estaba incompleta.

La segunda en bloque de cuatro con estampación aceptable y perímetro completo. Dicho bloque podía haber formado parte de otro mayor que se ha conocido recientemente.

Avala dicha hipótesis la coincidencia de que Imagen 1 e Imagen 2 todas las RC de ambos bloques, tienen un giro de unos 100 grados aproximadamente, en sentido contrario a las agujas del reloj. Además, también comparten coincidencias en el trepado (dentado). En el vertical el espacio entre el segundo y tercer agujero es menor. Eso significa que se perforaron con la misma sección del peine.

Observando todas las estampaciones de la carreta se llega a una conclusión: Exceptuando la cifra central que tiene los contornos muy definidos, aunque en ocasiones débiles, el resto muestra un desgaste y deterioro propio de muchos años de uso, sería el caso del engrosamiento desmesurado de los cuatro radios entre las dos circunferencias, la exterior está deformada a consecuencia de golpes u otros percances y el espacio que deberían ocupar las cifras pequeñas carece de contorno y es un borrón.

El motivo de toda la operación de retoque habría que buscarlo en el deterioro general sufrido por el cuño a lo lago de los años. La opción de limpiarlo con ácido, disolvente o incluso quemarlo para desprender y limpiar la tinta seca incrustada, debieron descartarla. Al considerar que no resolvía el problema de fondo y este no era otro que el conseguir un cuño con el número de la administración 33 visible.

La solución que se optó parece ser la más rápida y económica, consistía en perforar el espacio central y dejándolo hueco (circunferencia en rojo), para introducir y ajustar cifras tipográficas de plomo o cobre (Imagen 3) de 28 puntosde tipo de letra romana.

Dicha operación se llevó a cabo sin tener en cuenta cuestiones técnicas, ni de estilo gráfico como se puede comprobar con detalle en la imagen 4.

Es evidente que introdujeron y colocaron cifras de idéntico cuerpo, pero de diferente grosor al pertenecer a diferente familia de letra tipográfica, conservaron eso sí, el estilo de los guarismos.

Hay una duda que se podría resolver si aparece en el futuro nuevo material de comparación y es lo concerniente a las veces que se cambiaron las cifras de posición.

Si observamos las imágenes 1 y 2, comprobaremos que la deformación de la circunferencia exterior cambia de posición con respecto a las cifras.

Naturalmente con unas muestras tan exiguas no se puede asegurar nada, aunque no deja de ser un indicio de lo que pudo suceder.

El caso que estamos tratando de la carreta 33 no fue el único, con la 20 de Bilbao se dio algo similar durante la emisión de 1862, tal y como expongo en la publicación «MATASELLOS NUMERALES» pág. 60 y 72 «En la Administración de Logroño, se llevó a cabo un retoque en el cuño de la RC al igual que había sucedido en Bilbao durante la emisión de 1862, dicho retoque consistió en sustituir la cifra central por otra, de diferente familia tipográfica.»

Fernando Cabello Borras

___________________________________________________

1 imp. 12 puntos =1 Cícero = 0,376 mm.
Nota: Las imágenes del presente artículo pertenecen el hilo «RUEDAS DE CARRETA» del Foro Ágora de Filatelia y al autor.

 

 

Granada: Demarcación postal número 5
Parrilla5-Eco0

Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de mayo de 2006 sobre los distintos tipos de parrilla con cifra de Granada.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

Parrilla5-Eco1

Parrilla5-Eco2

La circular del 7 de octubre de 1858, regula la inutilización de los sellos de franqueo para la correspondencia, con un matasellos en el que aparece un número. Dicho matasellos fue de uso obligatorio en las Administraciones principales y estafetas de cambio y en las agregadas de primera clase. Por orden jerárquico, se asignó un número a cada una de las 63 Administraciones indicadas. A Madrid le correspondió el 1 y a San Roque el 63. Este matasellos aludido en la circular se conoce entre los coleccionistas como “rueda de carreta” por su parecido a una rueda de carro o de carreta.

A la Administración de Granada le correspondía el número 5 en el orden jerárquico. Todos los matasellos que se usaron en dicha Administración desde 1858 a 1874 ostentaron la cifra 5. En tan dilatado espacio de tiempo, fueron varios los diseños adoptados: A saber, la “rueda de carreta” (RC) la “parrilla numerada” (PN) y la “araña 5” (A5). De estos matasellos mencionados hay uno que, por su peculiaridad y su evolución a través del tiempo en que estuvo en uso merece ser estudiado por los coleccionistas especializados en el tema. Me refiero a la parrilla numerada 5.

No hay constancia de circular ni disposición oficial alguna que regulase el uso de le parrilla numerada (mientras que sí la hay con su antecesora la RC). Tal circunstancia hace difícil el saber qué día exacto se empezó a utilizar. Se conoce inutilizando los sellos de la correspondencia desde finales de diciembre de 1864, concretamente tenemos para ilustrar tal afirmación una envuelta fechada el 30 de diciembre. Aun siendo una estampación muy deficiente, no ofrece dudas su origen. Esta PN (tipo I) se usó ininterrumpidamente hasta la emisión de 1869 sin que se haya detectado modificación ni cambio alguno en su forma. A principios de 1870 aparece una PN distinta (tipo II) de aspecto parecido a la de 1864 pero con notables diferencias en lo que concierne al diseño. Por ejemplo: las barras son más gruesas y el espacio entre las mismas es menor. La cifra 5, aun siendo del mismo tamaño es más gruesa y de diferente diseño, ya que pertenece a otra familia de letra tipográfica.

En 1871 aparece una PN muda (tipo III) cuyo tamaño es el mismo que el de la de 1870 (tipo II) en la cual se sustituye la cifra 5 por una pieza circular. Cabe suponer que el deterioro, pérdida o extravío de la cifra, obligó a semejante remiendo. No era nada nuevo e inusual. La Administración de Zaragoza, y posteriormente la de Madrid, optaron por idéntica solución.

Ramón Mª Cortes de Haro en su trabajo PARRILLA NUMERADA, da como última fecha conocida de la PN 5 el 19 de septiembre de 1871. El sello que franquea la referida envuelta como última fecha conocida esta anulado con la PN (tipo IV) totalmente diferente a las arriba mencionadas. La caracteristica más significativa de la misma es que “un aro rodea la cifra” (caso único que se da entre las PN) esta, a su vez, presenta un diseño totalmente distinto al pertenecer la cifra a otra familia de letra tipográfica que las anteriores.

La PN tipo IV se conoce inutilizando un sello de 50 céntimos de la emisión de 1874.

Un uso tan tardío abre nuevas incógnitas, más si tenemos en cuenta que en 1872, ya se empezó a utilizar el matasellos “araña 5″, de modo ininterrumpido hasta la emisión de 1873. ¿Estamos ante un uso accidental o nos encontramos ante un caso similar al de la Administración de Sevilla, donde se utilizó la PN 7 en época muy tardía para la Correspondencia Certificada?

Es de esperar que la publicación de este articulo sirva para que salgan a la luz nuevos datos en lo concerniente a fechas de utilización de los distintos tipos de la PN 5, con lo cual ya se podrá dar por concluido el estudio de las mismas.

Mi agradecimiento por su ayuda y colaboración a:

Antonio Leira Noche

Manuel Benavente Burián

Ramón Mª Cortés de Haro

Falsos de época del valor 1 real de giro de la primera emisión
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en RF-Revista de Filatelia en el mes de noviembre de 2015 sobre las falsificaciones del sello de Giro.

Artículo anterior del autor sobre la falsificación de este sello: http://www.acif.org.es/el-sello-de-giro-y-su-falsificacion/ 

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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EL COLECCIONISMO DE TIMBRES DEL ESTADO tiene una modalidad muy interesante y esta no es otra que el estudio de las falsificaciones de época, durante el siglo XIX. Dichas falsificaciones constituyeron un fenómeno endémico en nuestro país, al falsificarse todo tipo de timbres. Lo fueron los del servicio para correos, telégrafos, giro, móviles, pólizas, etc. Los falsificadores ni siquiera desdeñaron falsificar el papel timbrado. La actividad fraudulenta de falsificar reportaba pingües beneficios a los delincuentes, de ahí la prolifera producción llevada a cabo por los falsificadores.

A día de hoy están catalogados, o se conocen, dos centenares y medio aproximadamente de tipos distintos, en lo que concierne a la península (España). Si a dicha cantidad se le suman los ochenta aproximadamente catalogados o conocidos que se usaron en Cuba y Filipinas, la cantidad de falsificaciones en el reino de España y territorios de ultramar es abrumadora. Aunque cueste creerlo, se siguen detectando nuevos tipos o aspectos inéditos de los mismos.

Coleccionar «FALSOS DE ÉPOCA» es minoritario entre los coleccionistas filatelicos por innumerables razones. Si ya de por sí, es complicado el coleccionarlos, lo es mucho más su estudio y detectar tipos inéditos.

Un ejemplo de lo dicho podría ser el valor 1 REAL (imagen. 1) de la primera emisión de timbres de GIRO (1862-1866). De dicho valor sabíamos hasta hace poco, que se falsificó en dos ocasiones. Una de ellas tuvo su origen en Madrid (recientes investigaciones así lo demuestran) y fue impreso en tipografía (imagen. 2). La segunda fue oriunda de la Ciudad Condal y se imprimió en litografía (imagen. 3)

 

El falso tipo I se conoce de antiguo, viene referenciado en el catálogo de fiscales de Luis Alemany. Los detalles para su identificación son: Dibujo más tosco, impresión borrosa, la palabra GIRO, no guarda paralelismo con las lineas del cartucho, la «G» más próxima a la línea superior que el genuino y la «O» a la inferior. Fue impreso en tipografía.

 

El falso tipo II lo di a conocer públicamente en la conferencia impartida en la «I Expo Filatélica Bogotano-Madrileña. Forum de Sellos Fiscales y Enteros Postales (Madrid, 4-7 de septiembre 2014. Real Casa de la Moneda)» Para su identificación observaremos las diferencias que se dan entre el genuino y el falso: En la cruz de la corona, los leones y la granada del escudo, también en la «S» de la palabra «HASTA». Fue impreso en litografía.

Como colofon de la conferencia mencionada, hice hincapié en la posibilidad de que apareciesen nuevos tipos o que se pudieran complementar datos de los ya conocidos.

Revisando recientemente material de la primera emisión de GIRO, me llamó la atención una pieza (imagen 4). Había algo en ella que me parecía extraño y que no acababa de cuadrar respecto a los genuinos. He de puntualizar que el diseño, evolución del punzón y posteriores clisés con los que se confeccionaron los timbres genuinos de los diferentes tipos, los conozco muy bien. Dicho diseño fue utilizado para confeccionar las emisiones de POLICÍA de la Isla de Cuba hasta 1878 y se siguió utilizando en el 1879 en la de Puerto Rico.

De todos es sabido, que los diseños y punzones con los que se confeccionaban los timbres en la F.N.S.(Fábrica Nacional del Sello), podían ser polivalentes y de hecho lo fueron en numerosas ocasiones. Su versatilidad los hacia idóneos para múltiples adaptaciones, tales como pudieran ser: Cambios en los textos de los cartuchos superior e inferior, en el escudo, etc. A la vez que se podían acomodar, tanto para confeccionar los timbres de uso en la península como para los territorios de ultramar. Esta peculiaridad permitía, un control por parte de los responsables de la F.N.S., en su lucha contra las falsificaciones.

Observando el timbre da la imagen 4, uno se percata de que está impreso en tipografía como los auténticos y tiene todas las marcas de autenticidad de estos. De entrada nada hace sospechar de su condición de falso, en todo caso, se le podría atribuir una impresión poco esmerada, cosa que suele ser frecuente en muchos ejemplares genuinos.

 

Del porque se trata de un «Falso de Época» lo podremos analizar seguidamente:

Empezaremos por decir que el timbre de la imagen 4, difiere en tamaño de las áreas impresas con respecto a los genuinos (imagen.5), en el falso son mayores, tanto en horizontal como en vertical. En los auténticos, también se pueden dar pequeñas diferencias en el tamaño de la imagen, pero estas son achacables al papel. Factores como pueden ser: La dirección de la fibra, el calandrado y la humedad durante el proceso de impresión, pueden influir. En todo caso, nunca se pueden dar en los dos sentidos, horizontal y vertical.

Comprobado que el timbre en cuestión, tiene las marcas de identificación de los auténticos, surge la pregunta ¿Como habían conseguido un clisé tan perfecto los falsificadores? Dicha pregunta solo tiene dos explicaciones posibles. La primera de ellas es que lo hubiesen logrado por medios fotográficos, eso es, por fotograbado. Dicha opción es plausible. La tecnología del fotograbado se había empezado a desarrollar en Francia unos años antes. Aunque hay que puntualizar que tenía sus limitaciones en aquella época. Con dicha tecnología se falsificó el timbre de correos de 12 cuartos de la emisión de 1864 y el resultado fue mediocre.

En cuanto a la segunda, va por otro derrotero. Se trataría de una copia por moldeo de un clisé auténtico, copia sustraída fraudulentamente de la Fábrica Nacional del Sello por algún operario. Opción más factible, una vez observada la impresión y sabiendo que ya existían precedentes. Las copias por moldeo, se caracterizan por determinados aspectos en el acabado final de su impresión, los cuales había que localizar. Un examen exhaustivo me permitió detectar lo que es taba buscando: Líneas finas deformadas (imagen. 6), pequeñas muescas (imagenes. 7, 8 y 9) y puntos de color en zonas donde no deberían estar (imagen. 10), etc.

La incorporación de una pieza (imagen. 11) del mismo falso a mi colección, me permitió complementar datos. Tratándose de un bloque, ya podía hacerme una idea aproximada de como habían confeccionado los clisés los falsificadores. Pude constatar que el sello inferior izquierdo del bloque, había sido impreso con el mismo clisé que el falso de la imagen 4, tenia todas sus características y marcas (imagenes. 6 a 10). En los tres restantes, no se apreciaba una de las muescas, la de la imagen 8.

A la vista de las pruebas, no cabe la menor duda de que había detectado unos falsos de la primera emisión de GIRO. Falsos que no coinciden con la descripción de los dos tipos conocidos.

 

¿Se trata de un nuevo tipo de falso? Durante su estudio pude constatar, su semejanza con el diseño del tipo I tipográfico, aunque no se ajustaba a la descripción que se da del mismo para identificarlo. Dicha descripción es: «Dibujo más tosco, impresión borrosa, la palabra GIRO inclinada».Las imágenes de ambos falsos nos permiten, comprobar lo diferentes que se ven ambos.

Al falso de la imagen 4 no se le puede atribuir un «dibujo más tosco» tampoco una «impresión borrosa», todo ello se hace evidente observando impresiones esmeradas del mismo, como es el caso del bloque de la imagen 11.

En cuanto a la inclinación de la palabra GIRO, no es tan pronunciada (imagen. 12). En lo único que coinciden ambos, es que las áreas impresas son iguales entre ellos y de mayor tamaño que los auténticos.

 

Como conclusión tenemos la certeza:

  1. El falso tipo I tipográfico y el de la imagen 4 se confeccionaron a partir del mismo prototipo.
  2. Aunque ambos tuvieron un mismo origen, el acabado final del clisé y su impresión fue muy distinto.

Lo expuesto anteriormente plantea un dilema: ¿Como hay que catalogar el falso de la imagen 4? A nivel de coleccionar «Falsos de Época», lo más práctico seria el asignarle numeración, dadas las notables diferencias entre ambos. Eso sí, haciendo hincapié que los dos tuvieron su origen en el mismo prototipo. Como apuntaba al principio, el coleccionar y estudiar «Falsos de Época» puede ser de lo más gratificante, su estudio permite, el que afloren aspectos inéditos y sorprendentes de los mismos.

 

El sello de Giro y su falsificación
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismatico en el mes de octubre de 2015 sobre la falsificación del sello de Giro.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

Giro-falso-Eco

 

 

Durante la celebración del 1er Fórum de Filatelia Fiscal, celebrado en Madrid los días 4-7 de Septiembre 2014, y coincidiendo con la I Expo Filatélica Bogotano-Madrileña, se impartió una conferencia, sobre el valor 1 REAL de la primera emisión de timbres de GIRO (1862-66).

En dicha conferencia se dio a conocer una falsificación inédita, o por lo menos que no ha sido referenciada por nadie.

El valor 1 REAL (Fig. 1) fue el que tuvo un mayor consumo, a consecuencia de ello, es en el que se dan más diferencias en el papel utilizado y en el color de la tinta.

De la primera emisión de GIRO se conoce y está catalogada (Catálogo de Fiscales de Luis Alemany.) una falsificación del valor 1 REAL. Falsificación impresa en tipografía, que se caracteriza por su impresión burda y por tener inclinada la leyenda GIRO.

Hace aproximadamente un año, detecté un falso de época (Fig. 3) del cual desconocía su existencia, al no venir referenciado en ninguna publicación y no haberlo dado a conocer nadie.

Se trata de una falsificación muy bien ejecutada, que se debió distribuir en la Ciudad Condal si nos atenemos al sello comercial que ostenta.

Su diseño y lo bien impreso que está (Litografía), hace que pase inadvertida su falsedad al ojo profano. Aunque una vez se saben las diferencias con el legítimo es muy fácil identificarlo. Para ello observaremos: El diseño de la cruz en la corona y el león son diferentes, también el de la granada y la “S” de HASTA.

Analizando ambos diseños el tipográfico distribuido en Madrid y el litográfico en Barcelona, hay indicios de que se pudieron falsificar otros valores. Todo un acicate para seguir investigando.

 

 

Recibos y Cuentas. Reconstrucción del molde de contraseñas del pliego de Cuba
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en RF- Revista de Filatelia en el mes de septiembre de 2015 sobre las contraseñas impresas sobre los timbres de recibos y cuentas de Cuba.

Este artículo también fue publicado en español e ingles en la Revista de Filatelia Cubana (Journal of Cuban Philately) en el numero de Octubre-Diciembre de 2015.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del artículo.

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Nota sobre el plancheo:

En la composición de la plancha de las contraseñas que se ilustra a continuación, el tipo y posición está correctamente descrita encima de cada contraseña; pero para simplificar la composición de la plancha, se ha usado la misma ilustración de cada tipo de diseño para todas las posiciones en que éstos aparecen en la plancha, sin atención a su correcta orientación. El número debajo de cada sobrecarga es su posición general en la plancha seguido de su fila y columna entre paréntesis.

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El incendio que se produjo en la noche del 9 al 10 de abril de 1883, en los almacenes de la Intendencia de Hacienda en La Habana, pretendía enmascarar un desfalco o robo continuado de Timbres del Estado. Lo que motivó que la DIRECCIÓN GENERAL DE HACIENDA DE LA ISLA DE CUBA, diese la orden de habilitar los timbres existentes en las expendedurías de la isla, con una contraseña (Imagen. 1), para certificar su legitimidad e invalidar los que habían sido sustraídos. Según consta (Imagen. 1), se habilitaron cinco tipos de Timbres del Estado, de los cuales en dos de ellos, los de CORREOS y TELÉGRAFOS se conoce la posición que ocupaba cada contraseña en los diferentes moldes, con los cuales se imprimieron los pliegos.

En los timbres de RECIBOS Y CUENTAS, son conocidas la mayoría de las peculiaridades de las contraseñas que se pueden observar en los sellos. No así, el lugar que estas ocupaban en el molde, al no haberse emprendido el estudio del pliego completo, hasta el presente.

El pliego (Imagen. 2) antes de efectuarse la impresión de las contraseñas constaba de: Número de pliego, cabecera con texto “CUBA.— RECIBOS Y CUENTAS.— 100 sellos de 25 céntimos de peso.” Y un clisé (plancha) de 100 sellos.

La impresión de la habilitación con las contraseñas se llevó a cabo, mediante un molde de galvanos y tipos móviles de imprenta. Los 100 clisés (galvanos) pertenecían a seis tipos (modelos) diferentes y fueron colocados de forma aleatoria. El texto «25 C. P.» se confeccionó con tipos móviles de imprenta.

El proceso de composición e impresión de las contraseñas, se llevó a cabo sin mucho rigor, ello se puede constatar al comprobar la inclusión de algunas de ellas que no figura en el impreso (Imagen. 1) facilitado a las expendedurías. Las contraseñas que se utilizaron fueron las siguientes:

recibos-cuentas-tipos-rf

Al haberse obtenido la impresión de las contraseñas de galvanos (clisés) individuales, a los cuales se les había incorporado un adorno o cifras, ello propició que se dieran numerosas variantes (subtipos).

Para una mejor comprensión de lo dicho, analizaremos cada modelo de galvano, su diseño y sus peculiaridades.

 

TIPO 1 y 1a

El recuadro del centro era una reserva (hueco), en la cual iba insertado un adorno tipográfico. Dicho adorno puede darse en dos posiciones: Horizontal (Tipo 1) o Diagonal (tipo 2)

Además recibos-cuentas-tipo1-rfde lo antedicho, existen unas características en el diseño que nos permiten saber en qué posición se colocó el galvano. Para ello observaremos las esferas en los tallos de las hojas (1) y que el de la derecha no tiene continuidad hasta el recuadro (2). También se da un tallo (izquierda) que termina en esfera (3). Así, el galvano puede aparecer en dos orientaciones.

 

TIPO 2

En los galvanos (clisés) empleados del tipo 2, se llevó a cabo una manipulación mecánica, que consistía en crear zonas de reserva donde introducir tipos móviles de imprenta. En este caso las cifras 1, 8, 8, 3. En dicha operación se dañaron algunas zonas (líneas) del galvano y también dio lugar a que se dieran errores en la colocación de las cifras (Imagen. 4 y 5)

Independientemente de lo dicho, hay que tener presente en qué posición se colocó el galvano, para ello observaremos que en la parte inferior falta parte del acabado por haberse limado (1) y que la forma romboide (2) difiere en simetría de las otras tres que se dan en el diseño. Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

recibos-cuentas-tipo2-rf1.- Posición normal (la de la Imagen. 3)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

En cuanto a lo que concierne a las cifras, estas se colocaron en las zonas de reserva, ajustándose a los espacios existentes, de ahí que existan pequeñas diferencias en la distancias entre las cifras y las partes lineales del galvano.

En el tipo 2 se han observado dos errores de composición de las cifras: 8883-1888 (Imagen. 4) que se localiza en la posición 14 (2-4) del pliego y 2883-1883 (Imagen. 5) en la posición 17 (2-7).

 

TIPO 3

En los galvanos del tipo 3 se dan idénticas peculiaridades que en el tipo 2: Diferentes posiciones del galvano, múltiples ensamblajes de las cifras con respecto a este, etc.

Para identificar la posición observaremos: La voluta derecha del adorno superior termina en una línea, igual le sucede en la derecha del diseño (1). Las dos circunferencias de la esquina superior derecha del recuadro están más próximas que el resto (2). Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

recibos-cuentas-tipo3-rf

1.- Posición normal (la de la Imagen. 6)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

 

 

TIPO 4

Al igual que en los tipos 2 y 3, son similares las peculiaridades se dan en el tipo 4. Se puede saber la posición del galvano (Imagen. 7) observando su parte izquierda, en cuya zona uno de los tallos carece de bolita (esfera) (1), Las posiciones que se pueden dar son cuatro:

recibos-cuentas-tipo4t-rf

1.- Posicion normal (la de la imagen 7)

2.- Giro de 90°

3.- Giro de 180°

4.- Giro de 270°

 

En el tipo 4 se dieron dos errores, dichos errores se produjeron al no colocar el galvano de forma correcta. Una visión superficial nos puede hacer creer que se diese por una errónea colocación de las cifras. No fue este el caso, como podremos comprobar seguidamente.

En la colocación de las cifras se siguió el siguiente orden, independientemente de donde estuviese(n) la(s) marca(s) identificativa(s): En Ia parte superior e inferior, se introdujeron en las zonas de reserva el I y 3 con la cabeza hacia el centro y el cran afuera, en los laterales 8 y 8 con el ojal menor hacia el centro. Dicha disposición permitía que independiente del giro que se le diera al galvano se pudiese leer 1883.

La posición habitual de los galvanos del tipo 4 es la de la imagen 8, dicha posición es la que venía como muestra para contrastar en el pliego distribuido por la “DIRECCION GENERAL DE HACIENDA DE LA ISLA DE CUBA” (Imagen. 1). Así pues, los dos errores 8318-8318 que se localizan en las posiciones 70 (7-10) (Imagen. 9) y 87 (9-7) (Imagen. 10) en el pliego, fueron consecuencia de una incorrecta colocación del galvano.

recibos-cuentas-tipo4v-rf

 

TIPO 5 y 5a

Al igual que en el tipo 1 y 1a, el recuadro del centro era una reserva (hueco), en la cual iba insertado un adorno tipográfico. Dicho adorno puede darse en dos posiciones: Diagonal (tipo 5) o Horizontal (tipo 5a)

Además de lo antedicho, existen unas características en el diseño que nos permiten saber en que posición se colocó el galvano.

Para ello observaremos que en el lateral izquierdo hay un punto o bolita, mientras que en el derecho son dos (Posición 1). La segunda posición que se da es consecuencia del giro de 180º del galvano.

recibos-cuentas-tipo5-rf

 

recibos-cuentas-tipo6-rf

TIPO 6

La contraseña del tipo 6 no viene reflejada en el pliego que distribuyó La Direccion General de Hacienda (Imagen. 1). Su no inclusión en el mismo, plantea incógnitas de como se confeccionó el molde y posterior impresión. Al igual que en el resto de contraseñas, esta también tiene ciertas características en su diseño, la mas visible y evidente es la falta de continuidad en una linea (1). Solo se incluyó un galvano del tipo 6 y se localiza en la posición 44 (5-4) del molde de 100.

 

CONSIDERACIONES FINALES SOBRE LAS CONTRASEÑAS UTILIZADAS EN LOS TIMBRES DE RECIBOS Y CUENTAS

Lo primero que llama la atención, es la colocación de forma aleatoria de los distintos tipos que configuraron el molde, cosa que no ocurrió en los de CORREOS y TELEGRAFOS. Otro aspecto que llama la atención son los diferentes estados de conservación de los galvanos (clisés) empleados, los hay en un estado óptimo, sin embargo otros están muy deteriorados y sucios, tanto es así, que resulta difícil ver los detalles del diseño. Observando todo el conjunto de la confección del molde y la impresión del mismo, se extrae la conclusión que todo el proceso se realizó con premura y escaso esmero. Como resultado de ello es la excesiva presión en algunos clisés y falta de ella en otros, obviamente porque no se comprobó su altura.

Para finalizar, mi agradecimiento a los coleccionistas Ernesto Cuesta y Rafael Macarron por la ayuda prestada, al facilitarme imágenes del material de sus colecciones.

Fernando CABELLO

¡Pruebas, ensayos, proyectos…!
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de abril de 2012 sobre los cambios en los clisés para la emisión de derecho judicial de Cuba de 1856 y una supuesta prueba de ellos.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

Pruebas-ensayos-Eco1

Pruebas-ensayos-Eco2

Pruebas-ensayos-Eco3

En el vocablo filatélico hay un glosario para definir los elementos que intervienen en el proceso de pre impresión de una emisión de timbres. La secuencia suele ser idéntica que la llevada a cabo en cualquier obra impresa, a saber:

Primero.- Proyectar la idea de lo que se desea imprimir. Para ello se puede partir de diseños ya conocidos y experimentados, o se puede optar por uno nuevo que aporte innovaciones en el diseño gráfico.

Segundo.- Confección del objeto para poder imprimir la imagen. En el caso de un sello impreso en tipografía sería grabar el punzón o cuño-matriz, a partir del cual se confeccionan los clisés necesarios para montar el molde o plancha.

Tercero.- Ensayos, bajo este epígrafe podemos englobar todo impreso procedente de las operaciones llevadas a cabo en la pre-impresión: Puesta a punto del molde o plancha, escoger papel y tinta apropiados, comprobar que la prensa o máquina tipográfica imprime correctamente, tintaje, presión, etc.

Conocer las distintas fases y como se realizan, es de capital importancia si se quiere acometer con éxito el estudio de una emisión. También lo es investigar y analizar en profundidad todo el material impreso y disponible de la emisión, máxime cuando este no lo ha sido con anterioridad y no hay fuentes de consulta. Este sería el caso de la primera emisión de DERECHO JUDICIAL 1856-64.

De dicha emisión sabemos poco, prácticamente nada. Se sabe que los seis valores de que consta la emisión los hay en diferentes colores, fueron impresos en la FNS (Fábrica Nacional del Sello) de Madrid, y que su empleo se circunscribió a los territorios de ultramar, en Cuba circularon por Real Disposición el 12 de enero de 1856. No se conocen pruebas del cuño-matriz, ni material de pre-impresión del modelo adoptado (Fig. 3), aunque observando el diseño nos puede resultar familiar. Efectivamente, el diseño tiene su origen en el clisé que se utilizó para la emisión del Servicio Oficial de 1854 (Fig. 1), y posteriormente la de CORREOS de 1 de noviembre del mismo año (Fig. 2).

Observando las imágenes podremos seguir la evolución del diseño y los cambios que se llevaron a cabo en los clisés:

En la emisión de Servicio Oficial (Fig. 1) se efectuaron cambios en el cartucho inferior, adaptándolo a diferentes pesos. En la de CORREOS (Fig. 2) los cambios también se dieron en el cartucho inferior y solo en el 2 cuartos se hizo en el superior. En todos los valores se añadieron cuatro adornos u orlas alrededor del escudo.

En la de DERECHO JUDICIAL (Fig. 3) se llevaron a cabo cambios más profundos: En los cartuchos superior e inferior y en el centro. En este último permanecieron intactos, los adornos, el timbre, soporte y condecoración, sustituyendo el escudo real por una alegoría de la justicia, representada por balanza y espada.

Es incuestionable que todo partió del clisé-matriz utilizado en la emisión del Servicio Oficial de 1854 y de sucesivas copias y modificaciones del mismo, manteniendo a través de las tres emisiones en que se utilizó determinadas características. Una de ellas sería una pequeña muesca en el filete (línea) superior del cartucho del valor. Característica que podemos apreciar en las imágenes laterales y señalada con una flecha.

Expuesto todo lo anterior, examinemos la siguiente pieza (Fig. 4): Se trata de una cartulina de tamaño 32,5x25mm, en la cual la imagen está impresa con un clisé tipográfico, que tiene características en común con el que se utilizó en el tiraje de la emisión de DERECHO JUDICIAL de 1856.

Observándola superficialmente, algunos pueden creer erróneamente que se trata de una prueba de pre impresión de la emisión. Condición que no se corresponde con la realidad, atendiendo a la evolución del clisé(s). A este se le añadieron adornos, se adaptaron los cartuchos superior e inferior según las necesidades de cada emi-ión, y en la última se modificó el escudo, pero en ningún caso durante toda su evolución de 1854 a 1856 sufrió mutilaciones.

¡Entonces…! ¿Qué es realmente la impresión de la cartulina?

Para comprender el arcano hay que estudiar los pliegos impresos de DERECHO JUDICIAL entre 1860-64, cuando los clisés de los moldes que estaban en uso ya mostraban signos de desgaste. El clisé utilizado para imprimir la cartulina muestra dichos signos, e incluye la rotura del soporte del escudo a la derecha, característica que se dio en todos los valores durante la emisión (Fig. 5).

De los seis valores de la emisión sólo se conocen tres con el clisé mutilado: MEDIO RL. FTE., CINCO Rs. FTES. y CIEN RS. FTES. Aunque a todos ellos se les eliminó idénticas zonas, el resultado fue distinto en cada valor, lo cual demuestra que se manipularon clisés individuales ya usados en el tiraje de la emisión. Además, viendo las imágenes aumentadas se percata uno del mediocre resultado conseguido. Cuesta creer que entre el instrumental de los grabadores de la FNS, no dispusieran de un rascador o desbarbador para conseguir un mejor acabado. Dicho todo lo anterior queda demostrado que no es una prueba, ni tampoco ningún estadio intermedio del clisé(s) usado para la emisión de DERECHO JUDICIAL, ya que todas las características que se dan en el clisé-matriz, se reproducen en los utilizados para imprimir las pruebas y en definitiva los de la emisión.

También queda demostrado que las cartulinas se imprimieron con clisés auténticos ya gastados y que habían servido para imprimir los pliegos de la emisión.

Dilucidar aspectos como ¿El propósito de las mutilaciones y su intencionalidad? Es algo imposible de saber y demostrar. También lo es averiguar ¿Dónde y cuándo se llevaron a cabo? Sin embargo, siempre ha planeado la duda del destino final de algunos clisés de la FNS de emisiones desmonetizadas y que ya estaban en desuso. Dicha duda propició que considerase desde el primer momento como algo ajeno a la emisión de DERECHO JUDICIAL las cartulinas impresas.

La evolución del diseño y de los clisés desde su inicio es incuestionable y no ofrece dudas. Pretender atribuirle a las cartulinas impresas el calificativo de pruebas, ensayos, etc. de la emisión de DERECHO JUDICIAL carece de todo fundamento y sentido.

En este caso como en otros que se dan en nuestra filatelia, cada cual debe sacar sus propias conclusiones.

Un nuevo falso en la emisión de 1867
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Reproducimos el artículo que nuestro socio Fernando Cabello publicó en El Eco Filatélico y Numismático en el mes de diciembre de 2009 sobre un nuevo tipo de falso postal en la emisión de 1867 de derecho judicial de Cuba.

(*) Al final de la entrada se encuentra el texto extraído del articulo.

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Suele ser normal que en los trabajos de investigación se dé alguna laguna, más aún si cabe, cuando el tema no ha sido tratado por nadie con anterioridad y del cual se ignora casi todo. La aparición de nuevos datos o material inédito, hace conveniente y necesario una recapitulación de todo lo publicado hasta el momento. Comprobar si el nuevo dato se ajusta cronológicamente y armoniza en el contesto general, es importante. De ser este el caso, ello significa que la metodología de la investigación ha sido correcta y la estructura es sólida y no presenta fisuras.

Todo lo anterior guarda relación con el hecho de que con posterioridad a la publicación de “Las emisiones de sellos de Derecho Judicial usados en Cuba, 1864-1870″ se ha detectado un nuevo tipo de falso de época en la emisión de 1867, en los valores del 2,50 y 25 escudos. El descubrimiento de este nuevo falso, permite afianzar más la teoría del autor(es) de que las autoridades conocían el fraude y sabían que detalles del diseño, delataban los sellos falsos. Desde un principio toda la investigación se basó en dicho supuesto; que las autoridades sabían en mayor o menor medida el fraude que se llevaba a cabo y a su vez los defraudadores eran conocedores de que sus actividades no pasaban desapercibidas.

Con los nuevos datos podremos ver cómo se desarrolló la secuencia de las sucesivas falsificaciones en el transcurso de 1867.

Como ya sabemos, en 1867 los falsificadores aprovecharon el mismo diseño que habían utilizado en 1866, de él eliminaron únicamente la última cifra “6″ de “1866″, sustituyéndola por un “7″ para adecuar la cifra del año a la vigencia de la emisión. Los resultados de dicho retoque fueron muy mediocres, la cifra “7″ incorporada en cada sello no guardaba ningún parecido con la de los genuinos, además, al retocar directamente cada cifra éstas acabaron siendo todas ellas diferentes. En cuanto a la calidad de impresión se refiere, fue también muy deficiente, todo el conjunto del sello falso denota falta de definición en los detalles y de aspecto general empastado. Ello facilitó, seguramente, que los responsables de verificar la legitimidad de los sellos los detectaran a simple vista como falsos, evitando con ello que se siguiesen vendiendo y distribuyendo. Esos hechos obligaron necesariamente a los falsificadores a mejorar el acabado final de sus especimenes, lo que explicaría que en agosto ya se conozcan documentos con sellos falsos confeccionados con una 2ª piedra litográfica, el tipo II.

En esta 2ª piedra se siguió utilizando igualmente el mismo diseño de 1866, aunque confeccionada con nuevos prototipos sacados directamente del diseño matriz, evitando así los fallos de transferencia, esos se dieron pero no afectaron la claridad general de la imagen. Tenemos por tanto unos sellos falsos, los del tipo II con un aceptable acabado, pero que no dejaban de tener un diseño que ya conocían los responsables de inspeccionar los sellos de los documentos “VISITA GENERAL DE EFECTOS TIMBRADOS” y los podían detectar como fraudulentos.

El error de trasferido que se produjo en el tipo II, en lo que concierne al palo central de la “E” de CENT. en uno de cada dos sellos, podía pasar inadvertido, pero el diseño del nervio de la hoja y el acabado del asiento eran demasiado evidentes para que pudieran seguir usándose los sellos falsos con este diseño.

En el mes de octubre se constata la aparición de falsos confeccionados con una 3ª piedra litográfica, el tipo III, sin que ello suponga que se imprimieran entonces. En esta ocasión se realizó un nuevo prototipo, en el que se subsanaron los errores del nervio de la hoja y el acabado del asiento. El tamaño del sello también varió, siendo en este caso de 18 X 22mm.

Durante los últimos meses de 1867, este nuevo diseño consiguió pasar inadvertido y superar los controles que ejercían las autoridades, ya que el mismo sirvió para confeccionar los falsos del año siguiente 1868. Para ello los falsificadores siguieron con su sistema habitual, que consistía en cambiar las cifras del año de emisión, y en este caso también retocaron el cartucho del valor ya que, como se puede observar, éste no está bien centrado horizontalmente.

Curiosamente, el diseño del que estamos tratando tiene un error que lo delata a simple vista y que se siguió dando en la emisión de 1868 sin que se subsanara ¡Le falta el punto tras JUDICIAL! El hallazgo de este nuevo falso nos permite intuir cómo reaccionaban y actuaban los implicados en el fraude. Ante cualquier obstáculo que impidiese seguir distribuyendo y vendiendo sus copias fraudulentas, no tenían inconveniente en retocar el diseño o hacer uno nuevo si convenía, eran conocedores, asimismo, de que parte del diseño los había delatado. Este nuevo falso usado a finales de año, es buena prueba de ello.

 

SISTEMAS DE IMPRESIÓN
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SISTEMAS DE IMPRESIÓN

HISTORIA

Ya desde antiguo se conocían todos los principios en que se basa la impresión de caracteres o imágenes en un soporte. También era conocido el alto y bajo relieve.

Los chinos ya utilizaron en el siglo XI los tipos móviles para imprimir pliegos en papel de arroz. Sin embargo, la imprenta moderna no se creó hasta el año 1440 aproximadamente, de la mano de Johannes Gutenberg.

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SISTEMAS DE IMPRESION

En los sistemas de impresión clásicos, se dan tres modalidades de transferir la imagen al soporte o papel a imprimir:

Alto relieve.- Tipografía, Xilografía y la Flexografía.i_004Bajo relieve.- Aguafuerte, Calcografía y Huecograbado.i_005Plana.- Litografía, Offset y Serigrafía.i_006Dichos sistemas tuvieron un notable desarrollo a partir del siglo XIX, coincidiendo con el apogeo de la Revolución industrial.

En los próximos capítulos se trataran de forma somera, dichos sistemas de impresión durante el siglo XIX en la confección de Timbres del Estado. El timbre del Estado es en esencia el génesis del coleccionismo filatélico.

TIPOGRAFIA – Impresión en alto relieve

La tipografía fue el primer sistema utilizado para imprimir por medios mecánicos, con ello se consiguió la producción a gran escala. El sistema se basa en aprovechar las características del alto relieve, la tinta y la presión.

Para confeccionar un impreso en tipografía se sigue el siguiente proceso: Primero se realiza el grabado con el diseño que se ha de imprimir. Los grabados se pueden confeccionar manualmente, mecánicamente o por proceso químico.i_007

Tipos de grabados ejecutados con buril:

La xilografía es un método de impresión que se basa en una plancha de madera (las más adecuadas son la de boj, la de cerezo o la de peral) cortada a fibra, en la que se talla a mano con un cincel o buril el texto y las ilustraciones, empleándose solo un taco para cada página. Después se empapa de tinta y apretando contra un soporte se obtiene la impresión del relieve.

El maestro de la xilografía fue el alemán Alberto Durero (1471-1528) que inventó la mayor parte de recursos del oficio.

El contrapunzón es un grabado en hueco, es un cuño matriz. Las zonas que quedan en blanco se convertirán en las zonas hundidas en el clisé apto para imprimir.

Para una mejor comprensión de lo expuesto, veremos la evolución desde el contrapunzón a la imagen del sello ya impreso.

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En el contrapunzón las zonas entintadas serán las que en el clisé matriz quedaran huecas y no admitirán tinta.

Se puede observar que las zonas entintadas del clisé corresponden a las del sello impreso.

La imagen del contrapunzón pertenece a la obra EL ARTE DE GRABAR UN SELLO de José L. Sanchez Toda. La descripción que da del mismo es: Bloque de acero con grabado tipográfico. (Foto F. N. M. T.)

i_011ai_013Los grabados confeccionados por proceso mecánico o químico son copias a partir de un cuño original grabado a mano o de clichés fotográficos. El galvano es el que se realiza a partir del sistema de galvanoplastia.

Zinco o zincograbado es el resultado de un complejo sistema en que a partir de un dibujo original o fotografía trasferida a una plancha de zinc, esta es grabada mediante la acción de los ácidos.

Otro sistema para conseguir grabados con complejos alineados o arabescos es el pantógrafo. Con este sistema se realizaban partes del grabado de los billetes moneda.

Por moldeo también se pueden obtener réplicas o copias de grabados.

Los grabados pueden confeccionarse con los materiales más diversos: Maderas, metales, caucho, linóleo, etc. El que se utilice un material u otro dependerá para que fin sean concebidos y utilizados, los costes del mismo, su durabilidad y dureza exigida.

CALCOGRAFIA – Impresión en bajo relieve

La calcografía es la antagonista de la tipografía dónde se transfiere la tinta depositada en la superficie de los relieves. En las técnicas calcográficas la i_015profundidad de los surcos que reciben la tinta determina la cantidad de tinta que se puede depositar y en consecuencia la intensidad tonal del área impresa. Al contrario de la tipografía y de la litografía, la calcografía permite imprimir áreas de densidad variable, y por tanto auténticas medias tintas.

Son numerosas las técnicas de grabar en hueco, así como los resultados que se pueden obtener en el impreso. A excepción del grabado a buril o talla dulce que es manual, en todos los demás procesos también interviene la química o la mecánica.

El aguafuerte y aguatinta no requieren tanta paciencia como el buril y es más rápido, más agresivo, menos lineal. La técnica de grabado en dichos sistemas se basa en como muerde el ácido la plancha.

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El huecograbado no deja de ser una evolución del sistema del aguatinta, eso sí, mucho más complejo en que interviene la fotomecánica y otras técnicas.

El sistema consiste en grabar pequeños huecos en una plancha de metal que luego se rellenan de tinta.
i_018 El huecograbado al igual que todos los sistemas en hueco son caros de poner en práctica, por el coste que suponen las planchas metálicas y su grabado, pero muy efectivo y económico cuando se trata de grandes tiradas, ya que las planchas metálicas aguantan sin desgaste muchísimo más que las tipográficas y las planchas de litografía offset.

LITOGRAFIA – Offset – Impresión plana

i_019La litografía (del griego lithos, piedra y grafos, del latín dibujo), fue inventada por Senefelder en 1796. Esta técnica consiste en utilizar como matriz una piedra calcárea, que rechaza la tinta salvo en las zonas que han sido tratadas con lápiz o tinta especial. Por lo tanto, cuatro son los elementos imprescindibles de la litografía: una piedra calcárea, materia grasa, agua y tinta litográfica.

En litografía la impresión es directa de la piedra grabada al papel, mientras que en el offset lo es indirectamente. Salvo este detalle el resto del proceso se basa en los mismos principios.

i_022Para una mejor comprensión del funcionamiento de la máquina de offset, nos puede servir la imagen lateral:

En el cilindro de ilustración es donde se coloca la plancha impresora, en dicho cilindro se da todo el proceso de hidrofobia (la tinta grasa rechaza el agua y viceversa). La plancha impresora transfiere las zonas a imprimir a la mantilla de caucho que se haya en el cilindro offset, y este a su vez imprime sobre el papel.

Este método indirecto proporciona mejor calidad de impresión y evita percances y accidentes en la plancha impresora, al no tener contacto directo con el papel.

Se puede decir que el offset es el sistema de impresión litográfico evolucionado, ideado para mayores tiradas y más rápido.

Existe otro sistema de impresión plana que es la Serigrafía, este sistema no será tratado al no haberse utilizado nunca en la confección de Timbres del Estado.

PRENSAS y MAQUINAS de imprimir

Durante el siglo XIX la maquinaria y el utillaje en las imprentas se desarrolló de forma vertiginosa, como consecuencia de la Revolución industrial.

i_023Básicamente se dieron cuatro tipos de maquinaria para imprimir.

La prensa se siguió fabricando hasta las décadas de los años 30 y 40 del siglo XIX. Los últimos modelos de prensa nada tenían que ver con las de siglos anteriores, eran de hierro colado y mucho más manejables, se conseguía con ellas impresos de gran calidad. Tanto es así, que hoy en día son muy apreciadas las Albion Press, de George Baxter, fabricada en 1835 y la más extendida de su tiempo, son la preferida de los grabadores de láminas.

El desarrollo de las máquinas planas cilíndricas y sobre todo de la “Minerva” o maquinas de platina desbancaron a la prensa de las imprentas.

picasion.com_075e7b0292e5b389b40a76b359d2acf8El tórculo es una prensa del tipo plano cilíndrico y consiste en un par de rodillos que ejercen presión, entre ambos se haya la mesa o platina, que es donde se coloca el grabado o plancha.

Es un tipo de máquina que se conoce desde antiguo, fue creada como medio para imprimir las imágenes grabadas en las páginas sueltas ya impresas por tipos móviles en prensas planas. Sigue siendo utilizado para imprimir pequeñas tiradas en calcografía y en grabados artísticos.

Máquina plana cilíndrica – Rotativa i_028En 1814 se dio un gran paso en la mecanización de la imprenta con la invención de la máquina de cilindros por F. König; el molde plano pasaba sobre la superficie cilíndrica donde estaba colocado el papel y el entintado era ya automático. Sólo precisaba dos hombres, uno para introducir la hoja en blanco y otro para retirar la impresa. Su producción llegaba a 800 ejemplares a la hora, mientras que las prensas lo eran solo de 300.

Siguieron los perfeccionamientos, en 1855, se registraba la primera patente de máquina rotativa por Hue. El molde cilíndrico, obtenido por estereotipia curva, presionaba contra el cilindro imprimiendo por las dos caras. Se usaba ya el papel continuo y se hacían tiradas de 10.000 ejemplares por hora.

La minerva es una prensa tipográfica de sistema de cierre, del tímpano y la patina, tintado automático y accionada por pedal o motor.

i_029Su introducción en los talleres de imprenta a partir de 1859 fue toda una revolución. Concebida para pequeños formatos o que no fuese necesaria mucha presión, podía imprimir 900 ejemplares por hora.

El coleccionismo y “Las Artes Gráficas”

La Filatelia Tradicional se basa en coleccionar TIMBRES DEL ESTADO y sus distintos usos. De ahí que sea en esencia un coleccionismo de timbres y por extensión de estampas.

i_030Los antecedentes del coleccionismo filatélico hay que buscarlo en el coleccionismo de grabados y estampas, y este a su vez en el inicio de la imprenta y el desarrollo de las Artes Gráficas, cuando maestros grabadores como Durero, Rembrandt, Claude de Caylus, Goya, etc. se dedicaron a grabar para cubrir la demanda de un coleccionismo de lujo y al alcance de muy pocos.

En esencia se trataba de coleccionar imágenes en un soporte de papel, de los temas más diversos. Como ejemplo se puede citar las de 20 xilografías que constituyen la serie “La vida de la Virgen” grabadas por Albert Durero. Dicho concepto de coleccionar, no difiere mucho de lo que se ha venido haciendo con los timbres fiscales y de correos.

El timbre adhesivo emitido por el estado, represento un hecho sin precedentes, al poner a disposición de toda la población un tipo de coleccionismo sin coste alguno. Ya que los timbres fiscales y de correos carecían de valor una vez utilizados. De ahí lo popular que se hizo el coleccionar sellos o estampillas. Estampilla es como se denomina aún hoy en día a los sellos o timbres en Hispanoamérica.

El Timbre del Estado

El 15 de diciembre de 1636 aparece el primer papel sellado o timbrado, iniciándose así una nueva forma de grabar la tramitación de documentos. Pero fue a partir de 1850 con la introducción del timbre adhesivo de correos, cuando se dio con la formula de poder controlar todas las facetas de la actividad económica del país por parte del estado.

La formula era sencilla y se basaba en confeccionar timbres adhesivos que deberían ir en todo documento, trámite o servicio prestado por el estado en régimen de monopolio, para que este tuviese carácter legal.

Todo ello hubiese sido muy difícil de llevarlo a termino, de no ser por los avances tecnológicos que se estaban dando en “Las Artes Gráficas” a consecuencia de la Revolución industrial.

Desde sus inicios se cuidó la estética y manejabilidad del timbre adhesivo, no en balde era un exponente de la tecnología del estado que lo emitía. Además de ser un embajador del país y su forma de gobierno, su moneda, etc.

Seguidamente repasaremos como se confeccionaron los diferentes tipos de Timbres del Estado entre los años 1850 y 1900. Comprobando su evolución en lo que concierne a la ejecución del grabado y método de impresión.

Sello adhesivo de correos 1850

La primera tasa adhesiva de correos es de 1850. Se confeccionaron cinco valores con diferentes diseños, dos de ellos para el correo FRANCO y tres para el CERTIFICADO.

i_031Fueron grabados por Bartolomé Coromina. quien probablemente se inspiró en la efigie de la reina acuñada en el anverso de una medalla de 1847 y también en el diseño del primer sello ingles de 1840.

Impresos en litografía, las imágenes de los sellos fueron grabadas a la piedra litográfica mediante un bloque reporte de 24 o 40 ejemplares. Los pliegos fueron de 255 sellos en los valores de 6 y 12 cuartos, 180 los de 5 y 10 reales y 150 el de 6 reales.

Para su impresión debieron utilizar el mismo tamaño de pliego que el utilizado para el papel timbrado 43 X 31,5 cm. i_032

Sello adhesivo de correos 1851

En la emisión de 1851 ya se perfila el modo operante que se llevará a cabo en la confección de timbres en la Fabrica Nacional del Sello. De entrada se apuesta por el sistema tipográfico que permite una mayor producción y simplifica las tareas. También se opta por grabar un cuño matriz con zonas de reserva, para que en ellas se incorpore el valor o la leyenda deseada.

La obtención de los clisés a partir del cuño matriz fue por galvanoplastia, por este sistema se obtuvieron los 170 clisés que formaron el molde para imprimir los pliegos. Al ser los clisés piezas individuales, en caso de rotura de alguno de ellos se podía sustituir por uno nuevo en pocos minutos, sin que se tuviese que condicionar de nuevo la máquina impresora.

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Sello adhesivo para libros de Comercio 1852

En 1852 nacen los timbres fiscales adhesivos de uso general, y es inevitable pensar que su nacimiento es consecuencia del éxito del timbre postal adhesivo. Los primeros se destinan a libros de comercio y muestran los mismos diseños empleados en el papel timbrado.

Dichos timbres permitían un mayor tamaño que los de correos y más libertad y creatividad en los diseños, lo cual se puede apreciar observando su evolución en las diferentes emisiones.

El sistema de confeccionarlos fue siembre el mismo, cuño matriz, reproducción por galvanoplastia de los clisés e impresión tipográfica.

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La versatilidad del cuño-matriz o contrapunzón

Un aspecto que se dio en los timbres del siglo XIX, fue el utilizar el mismo cuño matriz para confeccionar timbres de distintos servicios.

Ejemplo de ello seria, las sucesivas modificaciones que se llevaron a cabo en el cuño matriz de los sellos o viñetas del Servicio Oficial de 1 julio 1854.

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Observando las imágenes se comprueba como fue evolucionando el diseño desde sus inicios en 1854 hasta la emisión de TELEGRAFOS de 1 julio 1864.

A nivel filatélico tiene su importancia el conocer la evolución de los diseños, no solo desde la perspectiva técnica, sino también para formar colecciones de una gran plasticidad.

Emisión de CORREOS 1865

En la confección de la emisión de CORREOS de 1865, ya se ensaya y ponen a prueba todos los avances tecnológicos de la época. Esta emisión es sin duda la de mejor factura de cuantas fueron creadas en España durante el siglo XIX en la FNS.

i_036En primer lugar se opta por un nuevo tipo de diseño, que consistía en rodear la efigie de la reina de un rallado horizontal, lo cual da una sensación de relieve y es un exponente de la calidad a que puede llegarse en el diseño del grabado usando el sistema de líneas simples.

El marco lo gravó Bartolomé-Tomás Coromina y Eugenio Juliá Jover la imagen de la reina. Este último se debió inspirar en el diseño de la emisión de Italia de 1863 con la efigie de Víctor Manuel II.

Otra novedad en esta emisión fue que los valores de 12 y 19 cuartos se imprimieron en dos colores. El que fuesen dichos valores y no otros, posiblemente hay que achacarlo a que eran las tarifas para Francia y Bélgica y por tanto fieles exponentes en el extranjero de los avances en Las Artes Gráficas en España.

Otra innovación de la emisión de 1865 es que a partir de entonces, la impresión se obtiene de una plancha tipográfica, en vez de serlo de un molde de clisés individuales tal y como se había venido haciendo desde 1851. La plancha proporcionaba un mejor alineado, algo imprescindible para hacer coincidir las partes impresas de los sellos en dos colores. También lo era para que el trepado (dentado) encajase en los espacios en blanco entre los sellos del pliego.

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A partir de esta emisión el modo de confeccionar los timbres de correos y comunicaciones, no sufrió cambios significativos hasta entrado el siglo XX. A excepción de la emisión de 1876 impresa en calcografía en Bradbury, Wilkinson & Co. de Londres.

Pólizas

También a partir de 1865 el escudo aparece siempre en color en las pólizas adhesivas y en seco o relieve en el papel timbrado. Son quizás en las pólizas donde los grabadores de FNS pudieron desplegar toda su maestría y sus dotes artísticas.

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Timbres en calcografía

i_041Durante el siglo XIX La Sociedad del Timbre (1874-1879) encargó a la American Bank Note Company de Estados Unidos, una serie de sellos de contraseña para fiscalizar los efectos justificativos de los impuestos y gravámenes que se disponía a gestionar y percibir.

Igualmente dicha sociedad encargó la confección de los timbres de COMUNICACIONES de 1876 a Bradbury, Wilkinson & Co. de Londres.

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Los sistemas de impresión y el Timbre del Estado

El siglo XIX trajo consigo cambios en los sistemas de impresión. La Revolución industrial provocó la aparición de nuevas formas que acaban definitivamente por transformar la antigua prensa nacida en el siglo XV. El primero de estos avances es la prensa de imprenta metálica, creada en 1800 por Lord Stanhope. Esta nueva prensa, toda metálica, permite trabajar con pliegos más grandes y menor esfuerzo.

Otra innovación fue la máquina de imprimir plano-cilíndrico (1814), desarrollada por los alemanes Friedrich Gottlob Koenig y Andreas Friedrich Bauer. En este modelo no es una prensa quien presiona todo el pliego de papel sobre la superficie entintada, sino que es un cilindro el que gira presionando el papel fijado en la cara exterior de dicho cilindro. Se trataba de una máquina muy rápida para la época, hasta 1.000 ejemplares a la hora.

Los avances tecnológicos en la imprenta permitió al estado el desarrollo de la LEY DEL TIMBRE, con la cual encontró una forma sencilla y eficaz de controlar los gravámenes de los servicios que prestaba, a la vez que podía recaudar impuestos de toda índole con un simple timbre.

Se puede asegurar que el fenómeno de la timbrología (Filatelia) va íntimamente ligado a la Revolución industrial y al desarrollo y progreso que se dio en “Las Artes Gráficas” a consecuencia de la misma.

Fernando Cabello Borràs


 

Imágenes y textos proceden del Power Point, del que se sirvió nuestro socio Fernando Cabello para impartir la conferencia sobre SISTEMAS DE IMPRESIÓN, en el I CURSO SOFIMA DE FILATELIA (2012-2013).

 

Antillas. Falsos postales de 1871
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Reproducimos el artículo (en español e inglés) que nuestro socio Fernando Cabello publicó en la Revista de Filatelia Cubana en el número de Enero-Marzo de 2015, sobre los falsos postales de la emisión de Antillas de 1871.

(*)Para facilitar el uso de los traductores, al final de las imágenes reproducimos el texto en español.

 

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En el año 1871, se pone en circulación una nueva emisión de sellos para los territorios españoles de las Antillas (Mar Caribe). Dicha emisión constaba de cuatro valores, que representaban las tarifas postales de la época, el 12 céntimos (Edifil 25 de Cuba; Scott 50), cuyo uso quedó restringido al correo local de La Habana, y valores de 25 y 50 céntimos y de 1 peseta (Edifil 22, 23 y 24 de Antillas; Scott 50-53) que circularon en Cuba y Puerto Rico indistintamente.

Hay datos curiosos y dignos de tener en cuenta en esta emisión. El primero de ellos es que los valores están expresados en pesetas o fracciones de esta, en céntimos, la nueva unidad monetaria. El segundo es la alegoría representada en el sello, inspirada posiblemente del antiguo símbolo de la Bética, que ya reflejaron los romanos en sus monedas en honor al emperador Adriano.

Estudiando ambos datos no cabe duda que se adelantó la Perla Antillana (Cuba) a la metrópoli, ya que habría que esperar a la emisión del nuevo Rey de España, Amadeo I de Saboya del año 1872, para ver reflejada en los sellos la nueva moneda nacional, la Peseta.

Referente al diseño del sello se rompe la norma habitual empleada hasta entonces, de utilizar para las colonias el mismo grabado que se utilizaba en los sellos de España, cambiando únicamente los colores y los cartuchos superior e inferior del mismo, en el superior se sustituían las palabras “CORREOS” o “COMUNICACIONES” por la de “ULTRAMAR” y en el inferior los valores de las tarifas postales vigentes en las colonias. No fue hasta la proclamación de la I República en 1873, cuando se pudo ver dicha alegoría en los sellos de España.

El porqué se utilizó dicho diseño primero en las colonias y posteriormente en España, es algo que no se sabe con certeza, posiblemente la proclamación de Amadeo I como rey de España, tuvo mucho que ver en el aplazamiento y posterior utilización del diseño realizado por Eugenio Juliá, representado por una dama sentada y con una rama de olivo en la mano, este tiene más connotación de un régimen republicano que de monárquico.

De los cuatro valores de que consta la serie, dos se falsificaron para uso postal, el 25 céntimos ultramar y el 50 céntimos verde (Edifil 22 y 23 de Antillas). El de 25 céntimos es un sello muy raro. Sin embargo, el falso postal del sello de 50 céntimos en color verde es frecuente encontrarlo en nuevo, pero es raro su uso postal.

Este falso postal es un diseño bastante bien ejecutado y se imprimió en litografía, siendo la impresión esmerada si la comparamos con anteriores falsificaciones, y el diseño y tono de tinta empleada en la misma, le dan un aspecto aceptable para el ojo profano. El porqué existen dos tipos de este falso postal no se acaba de comprender, ya que su utilización para defraudar al correo fue bastante limitada si tenemos en cuenta los pocos ejemplares conocidos usados para este fin. Cabe la posibilidad de que los falsificadores tuvieran la intención de aprovechar el canje de la emisión, o sea cambiar su falsificación por los sellos legítimos del año 1873, al desmonetizarse los de 1871.

Tanto el tipo I como el tipo II no muestran señales de desgaste ni deterioros dignos de mención, aunque hay por supuesto pequeños defectos propios de la impresión litográfica. Es posible pensar que la primera piedra litografía (Falso Tipo I) fue retocada por los falsificadores, precisamente por el defecto constante que se aprecia en ella, que se produjo con toda seguridad al realizar la opreación de copiado de un sello auténtico de las primeras tiradas, en que se aprecia un deterioro de la línea del cartucho del valor encima de la cifra 5. El color de los falsos Tipo I coincide con las primeras tiradas de los sellos genuinos que es de un color verde amarillento.

Tres características diferencian estos falsos postales de los sellos auténticos:

1. Las cuatro barras del escudo que representa el reino de Aragón son más cortas en el falso que en el auténtico.

2. La puerta de la torre en el escudo que representa a Castilla esta situada a la izquierda en el falso, mientras que en el auténtico está en el centro.

3. La palabra PESETA del cartucho del valor no es uniforme en el falso.

Como conclusión final se puede decir que los dos tipos son exactamente iguales en el diseño con la salvedad de la rotura del cartucho del valor y en el color de la tinta empleada. Como ya indicamos, cabe pensar que los falsificadores percatados del fallo retocaron la piedra litográfica para enmendar el error.

El fechador “Baeza” de Bayamo (Cuba)
Bayamo1854

Este artículo de Josep Mª Vila ha sido posteriormente publicado en el numero de octubre-diciembre de 2015 de “Journal of Cuban Philately” “Revista de Filatelia Cubana” en español e inglés. Se reproduce al final del artículo original.

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En los últimos años se han publicado diversos trabajos sobre el uso del fechador “Baeza” en las administraciones de la Isla de Cuba como el de Yamil H.Kouri, jr. en “Los fechadores “Baeza” número 30”, publicado en Academus nº10 (2006), en el que se establece las fechas y colores de uso conocidos de estos fechadores hasta esa fecha.

Kouri remarca que “se estamparon uniformemente en colores rojo y naranja hasta la segunda semana de octubre de 1848 cuando se comenzó a usar el color azul o verde, aunque es imposible diferenciar estos dos últimos”.

En Bayamo se ha catalogado hasta la fecha los siguiente colores:

Rojo: de 1844 a 1847

Azul: de 1849 a 1860

Verde: de 1850 a 1858

Negro: de 1860 a 1861

De 1848 se desconoce el color utilizado por no conocerse ninguna carta de ese año.

Las siguientes cartas, pertenecientes a un pequeño archivo de correspondencia, dirigidas desde Lloret a Bayamo servirán para mostrar la variación de colores, así como completar el color de 1848.

*La primera fecha conocida del fechador “Baeza” en la Isla es del 19 de octubre de 1842 en La Habana. En Bayamo no se utilizó el fechador hasta 1844.

Bayamo1843

Carta de Lloret (12 de diciembre de 1842) a Bayamo. Marca C8º/ CATALUÑA, en rojo, de Calella y porteo de 4 reales de plata de La Habana. En el reverso “Baeza” de La Habana de fecha 7 de febrero de 1843.

*De 1844 a 1847 se conoce estampado en tinta roja, en distintas tonalidades.

Bayamo1847

Carta de Lloret (12 de julio de 1847) a Bayamo. Fechador “Baeza” de Calella, en rojo, del 13 de julio y marca CORREO MARITIMO Nº 1, en azul. En el reverso “Baeza” de Bayamo, en rojo, del 8 de octubre de 1847.

*En 1848, hasta ahora desconocido, se utilizó la tinta roja, como mínimo, hasta finales de junio. El uso de este color la primera mitad de año entraría dentro de la normalidad, ya que como se indicó anteriormente hasta octubre solo se utilizaba el color rojo en la Isla.

Bayamo1848

Carta de Lloret (13 de abril de 1848) a Bayamo. Fechador “Baeza” de Calella, en rojo, del 14 de abril y porteo de 4 reales de La Habana. En el reverso “Baeza” de La Habana y de Bayamo del 23 de junio de 1848.

*Los colores azul y verde, que coinciden en el tiempo, generalmente no se distinguen bien, ya que ademas hay tonos intermedios y colores muy diluidos, como en 1849 y 1850, en que el azul está muy diluido tomando un tono azul-verdoso.

Bayamo1849

Carta de Lloret (11 de junio de 1849) a Bayamo. Fechador “Baeza” de Calella de 12 de junio y marca CORREO MARITIMO Nº 2, en amarillo. En el reverso “Baeza” de Bayamo, azul-verdoso, de 10 de agosto de 1849.

Bayamo1850

Carta de Lloret (11 de julio de 1850) a Bayamo. Fechador “Baeza” de Callela, en rojo, del 12 de julio y porteo de 4 reales de plata. En el reverso “Baeza” de Trinidad, en azul, y de Bayamo, azul-verdoso, del 8 de octubre de 1850.

En la siguiente muestra de fechadores se pueden apreciar las variaciones de color de las tintas utilizadas en Bayamo.

1845, rojo carmín, 1847-48, rojo, 1849-50, azul diluido (azul-verdoso), 1852, azul, 1853, verde, 1855, azul oscuro.

Bayamo8-fechadores

Así mismo se puede comprobar que el fechador es algo distinto a la reproducción que aparece en el catalogo de Prefilatelia Española ya que tiene un punto detrás de la leyenda ISLA DE CUBA que no aparece en la reproducción del catalogo.

Bayamo-fechadores-difer

 

Fechador-Bayamo-1

Fechador-Bayamo-2

Fechador-Bayamo-3

Fechador-Bayamo-4